M+.- Baja California Sur está entre las entidades donde Morena corre mayor riesgo de perder la gubernatura. Dejó fuera a Milena Quiroga y a Christian Agúndez para colocar a Manuel Cota. Quiroga ha sido dos veces presidenta municipal de La Paz, y Agúndez gobierna Los Cabos. En esos dos municipios vive 80 por ciento de la población del estado.
Cota no ganó por su desempeño como diputado ni por ser hijo del exgobernador Leonel Cota, sino porque era el favorito del Partido Verde. Esto podría llevar a las bases de Quiroga y de Agúndez a abstenerse, sobre todo las de Quiroga, quien superó a Cota en popularidad en varias encuestas.
En Chihuahua también se tomó una decisión arriesgada al elegir a Cruz Pérez Cuéllar. Si bien en la elección anterior fue el candidato a alcalde más votado del país, según el Inegi la entidad registra una de las prevalencias de corrupción más altas a nivel nacional. Su contrincante del PAN, Marco Bonilla, alcalde de la capital, está entre los mejor calificados del país.
Para ganar, Pérez Cuéllar tendría que superar a Bonilla por al menos 20 puntos en Ciudad Juárez, ya que Bonilla tiene mayor presencia en el resto de la entidad. A este riesgo se suman su enemistad con Javier Corral, exgobernador panista y hoy senador por Morena, y sobre todo la posible apatía de la también senadora Andrea Chávez, a quien el proceso del partido oficial dejó fuera.
Nuevo León tampoco pinta bien para Morena. En esta entidad, gobernada por Movimiento Ciudadano, el partido oficial necesitaría que sus opositores se fragmentaran y sus cuadros se mantuvieran unidos. El techo realista de Morena ronda entre 28 y 33 por ciento, mientras que el PAN y el PRI sumaron alrededor del 46 por ciento en la elección de gobernador de 2021.
Clara Luz Flores ya salió derrotada una vez frente a Samuel García y podría volver a perder si compite contra su esposa, Mariana Rodríguez, o contra Luis Donaldo Colosio. Ambos, sobre todo ella, son muy populares. A esto se suma la casi imposible operación cicatriz con Tatiana Clouthier, el mejor cuadro que tenía Morena para competir.
Pero el verdadero escollo podría ser Adrián de la Garza, posible candidato del PAN y el PRI, bien evaluado como alcalde de Monterrey. En cualquier caso, la contienda está dividida en tercios y Morena podría terminar en tercer lugar.
Campeche es otra entidad cuya definición dependerá de sus dos principales ciudades: la capital, donde vive 32 por ciento de la población, y Carmen, con 27 por ciento. El municipio de Campeche ha sido gobernado dos veces por MC, mientras que Carmen es el bastión de Morena. Sin embargo, la gobernadora Layda Sansores está entre las peor evaluadas del país, con una aprobación de entre 30 y 44 por ciento.
Si las oposiciones, incluido MC, no se dividen, es muy probable que Morena pierda en esta entidad. Pero si MC y el PRI mantienen la fractura que los ha caracterizado en el país, Morena podría salvarse.
En San Luis Potosí prácticamente no hay posibilidades de que Morena gane la gubernatura. Enfrenta a un gobernador, Ricardo Gallardo, con alta popularidad, y a una candidata, su esposa, la senadora Ruth González Silva, que tiene un piso que va de 32 a 43 por ciento. Detrás viene el alcalde de la capital, Enrique Galindo, también con muy buena reputación. La única sorpresa sería que Galindo ganara; Morena parece condenada al tercer lugar.
En Sonora, el bastión opositor es Hermosillo, donde vive 32 por ciento de la población del estado. Ahí, en la elección municipal de 2024, el PAN ganó con 45 por ciento y Morena se quedó con 38. En cambio, Cajeme, Nogales y San Luis Río Colorado, que suman 31 por ciento de la población, son territorio de Morena. Morena eligió a Lorenia Valles, pero es posible que Célida López, alcaldesa morenista de Hermosillo entre 2018 y 2021, no la respalde, lo que pondría en serio riesgo el triunfo de Morena.
A esto se suma que Sonora ocupa el quinto lugar nacional en prevalencia de corrupción, según el Inegi. Además, MC considera postular a Luis Donaldo Colosio, hijo de quien fuera amigo muy cercano de Alfonso Durazo en los años noventa.
Nayarit también representará un desafío para Morena si Héctor Santana, quien ganó la encuesta, no apoya a Jasmine Bugarín, que lo desplazó por razones de paridad de género. Gustavo Ayón, de MC, podría beneficiarse si la brecha entre ambos se abre.
Lo mismo podría suceder en Baja California, donde Ismael Burgueño fue el aspirante más conocido pero perdió en la ponderación de las demás preguntas de la encuesta. A esta división se sumaría el fuerte desgaste de la gobernadora Marina del Pilar Ávila por el tema de su visa estadunidense y su divorcio de un esposo señalado por negocios cuestionables.
En Colima, Morena tendrá la elección ganada siempre que las oposiciones compitan por separado. Juntos, el PAN y el PRI rondan hoy 38 por ciento; MC obtuvo 19 por ciento en 2021, y Morena ganó aquella elección con alrededor de 33.
En Michoacán la moneda está en el aire, y esa moneda se llama Grecia Quiroz, viuda del exalcalde de Uruapan Carlos Manzo. Si MC la respalda, arrancaría con un piso superior al 24 por ciento. Sin embargo, el PAN no va a renunciar a la candidatura del alcalde de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar. Esa oposición dividida es el mejor escenario para Carlos Torres Piña, de Morena, aun si Raúl Morón lo abandonara a su suerte.
En contraste, Guerrero, Tlaxcala, Quintana Roo y Zacatecas se presentan hoy como territorio muy seguro para Morena. Aunque cada una tiene desafíos, ninguna parece por ahora poner en riesgo a Morena.
Sinaloa merece un matiz. Morena sigue siendo favorito, pero no con la misma holgura. El gobernador Rubén Rocha Moya está en el último lugar nacional de aprobación y ha vuelto a solicitar licencia indefinida tras el deslinde de su propio partido. Además, la entidad ocupa el tercer lugar nacional en prevalencia de corrupción según el Inegi, y es donde más crecieron las malas calificaciones. A ello se suman la crisis de seguridad y las acusaciones desde Estados Unidos contra el mandatario. Si Imelda Castro conserva la ventaja es, sobre todo, porque la oposición llega fragmentada entre el PAN, el PRI y MC. Si se unieran en una candidatura común, como exploran el PAN y el PRI, Sinaloa pasaría a la lista de entidades en disputa.
En el otro extremo están Aguascalientes y Querétaro, donde el PAN arranca la contienda con una probabilidad muy alta de conservar el gobierno estatal.