Muchas veces en política importa menos el tema del que se habla que el asunto omitido deliberadamente. La presidenta Claudia Sheinbaum lleva dos mañaneras dedicadas al supuesto engaño del exembajador Ken Salazar a propósito del traslado y captura de Ismael El Mayo Zambada, ocurridos hace casi dos años.
Como malabarista de feria, con esa perorata distrae la mirada para que no reparemos en el asunto más relevante de la semana: la indagatoria de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre el extraordinario caso de huachicol fiscal de esta administración.
Según la FGR, entre el domingo 1 de junio y el martes 22 de julio de 2025 ingresaron por la aduana de Matamoros 144 millones de litros de diésel y gasolina provenientes de Estados Unidos, declarados falsamente como solución de cloruro de calcio para evadir el pago de impuestos.
El desfalco al erario por esta operación habría ascendido a unos mil millones de pesos.
Hasta ahora, han sido denunciados como responsables Armando Riestra Fernández, representante legal de una empresa aduanal; dos tenientes coroneles, Armando Barrera y Blas Pedro Sarabia, quienes dirigían la aduana de Matamoros; y el policía militar Jorge García, responsable de la operación cotidiana de esa misma oficina.
Es evidente que esta trama de corrupción trasciende a estas cuatro personas. Sin el respaldo de las más altas esferas políticas no habría sido posible.
Un informe de inteligencia de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), fechado el miércoles 30 de julio de 2025, menciona como presunto integrante de esa misma red criminal al senador por Tamaulipas José Ramón Gómez Leal.
A pesar de que ese nombre llegó a la carpeta sobre el millonario desfalco, no hay noticia de que la FGR haya abierto una investigación en su contra, y mucho menos de que contemple solicitar juicio político para poder imputarlo.
Es un dato muy relevante que Gómez Leal haya conseguido su escaño gracias al apoyo del gobernador Américo Villarreal. En efecto, en diciembre de 2021, cuando el entonces senador pidió licencia para contender por la gubernatura de Tamaulipas, impulsó a Gómez Leal para que lo sustituyera.
Zoom: así como se habla del "Clan Culiacán", habría que hablar ahora del "Clan Matamoros", que en apenas cincuenta y dos días se embolsó mil millones de pesos. La pregunta es obligada: ¿por qué tanto Ken Salazar y tan poco Américo Villarreal?