Último artículo en torno a la controversia por los libros de texto gratuitos de la presente administración federal.
La NEM gira en torno al objetivo de formar niños críticos y emancipados con el propósito de que destruyan la realidad mexicana inculcada a través de la educación mexicana acusada de neoliberal y pro-capitalista.
Busca liberar al profesor quien de agente transmisor del modelo que no impulsa el análisis de la realidad actuando en una generalidad que impide ver al México multicultural, pasa a ser quien elabore el programa necesario a partir de la realidad circundante, y decida los contenidos de la materia que van a trabajar de manera interdisciplinaria; e igualmente los medios, es decir la pedagogía y la didáctica.
Así el perfil de egreso será prácticamente indefinido previamente e infinito en sus resultados, poniendo en aprietos la búsqueda de la unidad nacional.
La primera exigencia es que los profesores dominen cuando menos varios paradigmas pedagógicos y didácticos de vanguardia universal, asunto complicado si se considera el declive en la formación docente de las escuelas normales que producen perfiles con serias debilidades científicas y pedagógicas, sumadas al extravío de la SEP de más de veinte años de no proponer un modelo educativo y pedagógico congruente e innovador que sirva de contraste para la evaluación de resultados.
Esa deficiente formación y actualización lo demuestra el libro de Lenguajes de 1º, que se supone prepararon cientos de maestros en el país y el cual no acusa haber considerado el camino propuesto para desarrollar en los niños, al momento de aprender a leer y escribir; la orientación espacial, lateralidad adecuada, psicomotricidad fina, coordinación viso motora, discriminación y memoria auditiva, conciencia y discriminación fonológica, lenguaje particular de los alumnos.
Comprensión de órdenes y estructuras sintácticas, comprensión de lo que se lee, planificación del escrito, reglas ortográficas, signos de puntuación, velocidad lectora y de procesamiento.
El todo y las partes; la asimilación y la acomodación, la formación de constantes nuevos esquemas de acción, sin evidenciar el método fuera este el onomatopéyico, el analítico o sintético, el fonético o alfabético o global.
Curioso que algún profesor no haya reparado en esto.