La IA y el futuro de nuestros alimentos

  • Citnova
  • Rubén Hernández Terrazas

Hidalgo /
Únete al canal de Milenio

¿Te imaginas una máquina inteligente que recorra de forma autónoma un cultivo, reconozca con total exactitud una planta de maíz y distinga al instante una hierba que no debería estar ahí? Esto ya no es una simple idea de película futurista. La inteligencia artificial, las cámaras de alta definición y la robótica moderna se han convertido en grandes aliadas del sector agrícola. Su objetivo principal es optimizar y asegurar la producción de alimentos mediante un uso mucho más eficiente de los recursos naturales disponibles.

En los cultivos de maíz, las malezas y hierbas no deseadas representan un problema continuo. Compiten directamente por agua, luz solar y nutrientes del suelo, reduciendo de forma drástica el rendimiento final de la cosecha. Para combatirlas, tradicionalmente se ha recurrido al uso masivo de agroquímicos o al desgastante trabajo manual. Sin embargo, aplicar productos químicos en exceso no solo incrementa los costos de producción, sino que también degrada la calidad del suelo, contamina las fuentes de agua y puede comprometer la salud humana.

Una alternativa innovadora consiste en desarrollar robots capaces de observar el terreno detalladamente y actuar exclusivamente cuando sea necesario. Un sistema de cámaras captura imágenes en tiempo real mientras un programa informático las analiza buscando formas, tamaños y colores específicos. Con el entrenamiento adecuado en inteligencia artificial, el software aprende a diferenciar perfectamente una planta de maíz de cualquier maleza perjudicial.

En la Universidad Politécnica de Pachuca (UPP), ya se trabaja activamente en este proyecto dentro del Laboratorio Nacional para vehículos y exoesqueletos, abarcando la fase metodológica, las simulaciones virtuales y el desarrollo de un prototipo físico que muy pronto se podrá poner a prueba directamente en el campo hidalguense.

Al identificar una hierba, el robot despliega un brazo mecánico de gran precisión. Este brazo puede contar con dos tecnologías alternativas: un láser que aplica energía localizada o un microdosificador para aplicar herbicida de forma quirúrgica. La elección depende de las características y ubicación de la maleza, asegurando no dañar la planta de maíz.

Esta tecnología busca transformar el campo reduciendo costos, sustancias químicas y cargas pesadas de trabajo. El futuro de la agricultura estará marcado por la colaboración entre el conocimiento campesino y la tecnología para garantizar alimentos sostenibles.


Más opiniones

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite