México tiene una nueva versión de la Conferencia Nacional de Gobernadores. No se reúnen en lujosas haciendas ni en playas paradisíacas. Hace unos días se les vio caminando por el patio del Altiplano, la cárcel de alta seguridad más temida por los políticos que no se portan bien.
Al salir de aquel infierno para instalarse en prisión domiciliaria, el que fuera mandatario de Baja California, Ernesto Ruffo, contó que tras las rejas se encontró con varios exgobernadores: Mario Marín de Puebla, Tomás Yarrington de Tamaulipas, César Duarte de Chihuahua y Ángel Aguirre de Guerrero.
“Con ellos podía platicar mucho de política y ahí andábamos caminando en el patio enderezando al mundo”, dijo el expanista.
¿Se imaginan la escena? Cinco góbers preciosos —Mario Marín es el original— compartiendo ideas para salvar a México de la corrupción, la narcopolítica, el huachicol fiscal y hasta la tortura. ¿Harán un documento con su plan de nación? ¿Se lo entregarán a PRI, PAN o Somos?
Que Dios nos agarre confesados cuando esas propuestas lleguen a la arena electoral del próximo año. Si el propósito de las cárceles es enderezar destinos torcidos, los góbers preciosos nos salieron adelantados: ellos van a enderezar al mundo.
Sus días de gloria, poder, guaruras y presupuestos millonarios quedaron atrás. Por condenas, procesos y acusaciones distintas, estos cinco y otros cuatro exmandatarios estatales se encuentran tras las rejas o en prisión domiciliaria.
MilenIA quiso saber qué queda en el tribunal de las redes sociales de aquellos hombres todopoderosos. La respuesta no es precisamente misericordiosa.
Javier Duarte y César Duarte encabezan el ranking del desprestigio digital: 91 por ciento de las expresiones detectadas alrededor de ambos refleja enojo o disgusto. Les pisan los talones Mario Marín y Tomás Yarrington con 89 por ciento cada uno. Hasta Ruffo, el menos vituperado de la pandilla, registra 79 por ciento de malas vibras.
La paradoja es deliciosa. A pesar de que las corcholatas de Morena estuvieron en el centro de la conversación política durante septiembre, los nueve exgobernadores presos detonaron 45.4 millones de interacciones frente a 31.6 millones de los siete coordinadores estatales designados esta semana.
Los malosos del pasado provocaron 44 por ciento más reacciones digitales que los aspirantes del futuro.
Los mexicanos no olvidamos los agravios de ayer y quizá por eso los recuerdos de los gobernantes mal portados siguen entre nosotros. Tampoco damos cheques en blanco a las promesas del presente: las corcholatas destapadas esta semana generan, en promedio, confianza entre 52 por ciento de los usuarios frente a 48 por ciento de desconfianza. Ni fu ni fa.
Las tentaciones del poder extraviaron a los antiguos virreyes y los pusieron tras las rejas; los príncipes de hoy tendrán tantas miradas encima que cualquier desviación los puede colocar en una junta random en el Altiplano.
* MilenIA es la Central de Datos e Inteligencia Artificial de Multimedios. Información: Omar Cordero.