Arremetiendo contra…

Ciudad de México /

La definición de “arremeter” es “atacar o acometer con ímpetu y furia”. Esta es la palabra que parece haberse convertido en la favorita de decenas de editores web y de revistas de un tiempo para acá. Tiene sentido ya que es una palabra atractiva del clickbait. Si alguien conocido “acometió con ímpetu” contra alguien más debe haber pasado algo de menos interesante para no decir importante, ¿no creen? Pero esta palabra parece estar perdiendo su poder en manos de quienes solo buscan llamar la atención y generar tráfico y ventas.

No es que le tenga particular cariño a ese conjunto de letras en cuestión, pero sí se lo tengo a nuestra capacidad de expresarnos con el idioma y darle los matices necesarios a las descripciones de lo que le da sabor a la vida y significado a lo importante. Que algunos fans de un cantante no estén de acuerdo con lo que alguien escribió sea clasificado como nota informativa que inicie con “ Arremeten contra…” es banalizar nuestra capacidad de describir un acto de confrontación que sí puede tener relevancia en nuestras vidas. Ejemplo: “ La OMS arremete contra desinformación y autoridades respecto a las vacunas” vs. “Lyn May arremete contra YouTuber”. Una salva vidas, la otra mata tiempo. La palabra merece un poco más de respeto, ¿no creen? 

De ves en cuando se pone de moda una expresión que no daña a nadie: “Conjunto de actividades que se requieren para llevar a cabo una embarcación”. Esa es la defunción original de la palabra “zafarrancho”, en su modo no coloquial. “Agitación desordenada y ruidosa”, esta se puso de moda para describir temas de la farándula. Las palabras son entes que evolucionan, pero si esta evolución tiene más que ver con nuestro morboso comportamiento en internet, lo podríamos hacer mejor.

Susana Moscatel

Twitter: @susana.moscatel

  • Susana Moscatel
  • 25 años de periodista y conductora de entretenimiento. Ha publicado tres libros, traducido 18 obras y transmitido el Oscar y el Tony, entre muchos otros. Escribe de lunes a viernes su columna Estado fallido.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS