Parece sátira, pero es un hecho: el pasado mes de julio el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, salió escondido en un camión de comida, dejando a bordo de un avión a varios miembros de su gabinete y a gran parte de la prensa encargada de la cobertura.
Como reportó The Washington Post el 11 de agosto, una amenaza creíble del régimen iraní provocó la operación. Trump llegó a Turquía en el avión regalado por Catar, pero salió primero. Él subió ante las cámaras al antiguo Air Force One, se escabulló por el lado opuesto y voló en un tercer avión, mientras los demás realizaban el trayecto planeado sin saber que ya no estaba con ellos. Con amenaza y todo.
Noticias así parecen “la gracia del día”, pero basta pensar un poco en las implicaciones para entender el nivel de decisiones que toma a diario el hombre a cargo de las fuerzas armadas más poderosas del mundo. Y aquí viene la nota del día. Netflix acaba de anunciar que el viernes 4, en colaboración con Words + Pictures, veremos en su plataforma un oportunísimo documental al respecto.
¿Se dan cuenta de la relevancia? Con su serie Instadocs, Netflix corre a darnos imágenes, testimonios y narrativa periodística sobre temas que de otra manera no pasarían del ciclo noticioso en turno. Y lo digo con admiración porque Netflix lo hace en tiempo y forma, pero también con dolor al pensar que, por lo menos como van las cosas en Paramount, ese tipo de grandiosa aportación ya no vendrá de espacios como 60 Minutes, la revista periodística televisiva por excelencia, que parece estar siendo desmantelada frente a nuestros ojos ante las presiones del gobierno en turno.
¿Será que el futuro y la libertad de ese periodismo están en el streaming? Este es, sin duda, un enorme punto de inflexión.