Yo no sé en qué están pensando al estrenar, el mismo fin de semana de Dumbo —que tendrá 3 mil 221 pantallas en nuestro país y, sin duda, la atención del público por muchos motivos—, tantas otras películas. Por un lado está la versión estadunidense de Miss Bala, con Gina Rodriguez de la serie Jane the Virgin, y una que otra más, como Todos lo saben con Penélope Cruz y Javier Bardem.
Pero yo quiero hablarles sobre Las dos reinas que, les aseguro, a pesar de lo temprano en el año que se estrena será de las grandes nominadas para la próxima temporada. Y por muy buenos motivos.
Los que somos fanáticos del cine y las novelas históricas estamos al tanto de la imposible relación que tenían las dos mujeres con el legítimo derecho al trono de Inglaterra, tras la muerte de Enrique VIII y de su primogénita —otra fascinante historia—, María Tudor. Hablo de Isabel I y de su prima, la reina escocesa María Estuardo.
Dos mujeres y una corte que estaba llena de hombres tratando de manipular y conspiran por un lugar cercano al poder.
Pero, sin duda, también eran dos mujeres sumamente fuertes, confrontadas desde su nacimiento y, finalmente, son primas. Y por si fuera poco, reinas.
Cuando supe que la directora de esta película era Josie Rourke, confieso que me emocioné más que por las grandes actrices que la protagonizan: Saoirse Ronan y Margot Robbie. Y es que Josie nunca había hecho cine, pero ha hecho el mejor teatro del mundo en la cuna —de un tiempo acá— de los más extraordinarios actores de la Gran Bretaña: Donmar Warehouse.
Las grillas del pasado. El trato a la mujer y los juegos de poder que muchos sentimos que descubrimos día a día, son juegos de niños comparados con las cortes inglesas —y varias más— de aquellos tiempos, y para una mujer. Esto dice la directora sobre María Estuardo, por ejemplo, y la interpretación de su actriz respecto a ella.
“Siempre se habló de ella como alguien demasiado emocional como para ser líder, demasiado sexual para ser competente. Ese es un gran mito”.
Ese mito que la directora entiende a la perfección es la realidad de millones de mujeres hoy. Incluso las más poderosas.
Fake news y política de género. Tanto María como Isabel estaban rodeadas de consejeros hombres que harían hasta lo imposible, por que ellas formaran una alianza.
Eso, sin duda, es una temática más que contemporánea.
Por cierto, la manufactura de Las dos reinas es impecable y ni hablemos de las actuaciones.
En verdad es entretenida, también intensa en el buen sentido.
Digamos que tiene lo mejor del mundo del teatro y lo mejor del cine, así como del de la intriga política y las telenovelas. Yo no me la perdería si fuera ustedes.
susana.moscatel@milenio.com