'Marty Supreme': ¿obra maestra o solo agotadora?

Ciudad de México /

Me queda muy claro que lo que el director Josh Safdie quería hacer es exactamente lo que se hizo con Marty Supreme, la cinta que le dio su Globo de Oro a Timothée Chalamet y que por fin llega a México.

Y eso —lo que el director quería hacer— me parece que es tanto la mayor virtud, como la falla más debilitadora de la cinta.

El cine —como Uncut Gems— que Josh ha hecho con su hermano Benny (The Smashing Machine) suele tener la característica de que sus personajes confunden intensidad con propósito, y eso —aunado a los movimientos de cámara y a escenas repentinamente frenéticas— juega con nuestra

ansiedad.

Ese es un riesgo de autor y, con ello —particularmente en el caso de Marty Supreme— el cineasta nos deja claro que no sacrificará su narrativa a cambio de nuestro confort. Es cosa nuestra decidir si aceptamos las condiciones.

Personalmente —y revisité la película dos veces para asegurarme de que no fuera solo un mal día— la ansiedad que me provocó no valió la pena para lo que la cinta y el personaje me contaron.

Sé que Marty no busca la redención y que así es como Timothée lo interpreta a la perfección; puedo admirar el logro, respetar la cinta y, a la vez, entender que no es para mí.

Pero de que todo lo que ellos querían lograr cuando convencieron a A24 de hacer la cinta “independiente” más cara de su historia, sin duda lo lograron.

Ahora habrá que ver si en México necesitamos identificarnos con el personaje para hacer de esta producción sobre tenis de mesa el éxito que ya ha sido en otros lados, donde la han llamado desde “obra maestra” hasta “un largo y agotador viaje”. Coincido con ambas, pero me identifico mucho más con la segunda.


  • Susana Moscatel
  • 25 años de periodista y conductora de entretenimiento. Ha publicado tres libros, traducido 18 obras y transmitido el Oscar y el Tony, entre muchos otros. Escribe de lunes a viernes su columna Estado fallido.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.