Meat Loaf: más grande que la vida

Ciudad de México /

Hoy, a nombre de toda una generación que crecimos con Michael Lee Aday, realmente conocido como Meat Loaf, debo decir que reconozco demasiadas emociones que hemos decidido posponer o simplemente no conectar con ellas en cuanto a música se refiere. Y como dice la canción de Jim Steinman (que Celine Dion grabó primero porque Steinman y Meat estaban peleados en ese momento) “It’s All Coming Back Too Me Now” (“Estoy recordándolo todo ahora”).

El disco Bat Out Of Hell se empezó a escribir en 1972, se publicó en 1976 e hizo que todos los que lo íbamos descubriendo tuvieramos una salida a todo volumen para nuestras emociones. No lo niego, este fin de semana al escuchar como Meat cantaba: “I think some one some where must be talling a bell’ (“alguien en algún lado debe estar tocando una campaña”) antes de desprenderse de su cuerpo y volar lejos como un murciélago fugándose del infierno: lloré. Lloré tanto por las personas que fuimos, por las pasiones que callamos, por ese hombre que era un encanto en la vida real y una bestia en el escenario. Porque de ahí salió, del teatro musical. De la música retando a nuestros temores de no estar vivos realmente. Con historias, tras historias junto a Steinman (quien murió hace menos de un año también) que nos elevó y nos estrelló contra el suelo, casi como un instructivo creativo de lo que podíamos esperar de la vida para prepararnos a vivirla. Nunca alcanzarían las palabras. Pero Meat Loaf, cuando cantabas: “Y no dijiste una sola palabra. Yo no lo podía haber dicho mejor”, justo así sigues y existes en nuestro latir del corazón.

@susana.moscatel

  • Susana Moscatel
  • 25 años de periodista y conductora de entretenimiento. Ha publicado tres libros, traducido 18 obras y transmitido el Oscar y el Tony, entre muchos otros. Escribe de lunes a viernes su columna Estado fallido.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite