No hay reportero sin suerte

Ciudad de México /

La primera gran fortuna que hay que festejar es el hecho de que ninguno de los asistentes a la noche de corresponsales —la primera a la que asiste como presidente Donald Trump— resultó lastimado tras la irrupción de un tirador en la periferia del lugar.

Una vez dicho lo importante, hay que reconocer que una sala llena de reporteros en primera fila del evento que acaparará todos los titulares la siguiente semana no pasa todos los días.

Por ello, saber que Wolf Blitzer, de CNN, estaba afuera, saliendo del baño cuando el Servicio Secreto derribó al potencial asesino frente a él, es de no creerse. Reportero con suerte (aunque maldito susto).

Fue impresionante ver a los reporteros asistentes al controvertido evento activarse en un instante —algunos incluso ignorando su seguridad para grabar lo que ocurría, como luego se nos da a los reporteros— y enseguida tener todos esos recuentos simultáneos en la televisión del mundo.

O el reportero que preguntó a la vocera de Trump respecto a su discurso poco antes y a quien le dijo “habrá disparos”, refiriéndose a la carrilla que le dedicaría a la prensa, pero que dos horas después se reproduciría en el mundo entero millones de veces.

También estaba el amigo que vio todo con calma mientras atacaba su ensalada, el que se llevó botellas de vino en el caos y el que estaba en el panel y se puso abajo del rifle para disparar sus fotos.

No, no hay reportero sin suerte.

Pero, al final de cuentas, algo quedó muy claro el sábado por la noche: nadie parece tener más de ella que el mismo Donald Trump.


  • Susana Moscatel
  • 25 años de periodista y conductora de entretenimiento. Ha publicado tres libros, traducido 18 obras y transmitido el Oscar y el Tony, entre muchos otros. Escribe de lunes a viernes su columna Estado fallido.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite