Cuando se trata de superhéroes, ya sea en historietas, series de televisión, películas, series animadas o hasta en una simple imagen plasmada en una playera, mochila o cualquier artículo que les venga a la mente; se aprecian personajes que reflejan la perfección, atléticos, fuertes, decididos y sobre todo moralmente superiores; es difícil imaginar a Superman como un alcohólico empedernido o a Batman como un drogadicto incorregible, los vicios no pueden o más bien no deben ser parte de un héroe, excepto las mujeres al parecer, en ese rubro todos parecen estar perdonados, claro siempre y cuando sea consensuado el acto.
Pero qué pasa cuando alguno de estos enmascarados sucumbe ante alguno de los vicios del mundo real como una preferencia por consumir alcohol sin control alguno, o si es que alguno de los héroes está abatido por tener un gran problema de drogas.
Primero hay que puntualizar, que aunque estás situaciones son completamente imaginarías debido a la inexistencia de estos personajes en el mundo real, se debe tomar en cuenta las características y habilidades especiales que todos ellos poseen; por ejemplo Superman, un extraterrestre con fisionomía diferente a la de los humanos, ergo las drogas comunes que nos afectan como humanos no tendrían efecto en él, deberíamos pensar que en caso de el hombre de acero decidiera ser drogadicto o experimentar con algo que le dañe la salud tendría que fumar o inhalar pequeñas dosis de kriptonita que es algo que sabemos daña su salud, dudo mucho que el alcohol que consume el humano o las drogas recreativas que existen en el mundo real sean efectivas en él.
Por otro lado tenemos a Flash cuyo metabolismo es tan veloz que no permitiría que esas drogas hicieran efecto; tal como se muestra en la película del Capitán América cuando Rogers quiere embriagarse por la muerte de su mejor amigo, lo cual también es debido a sus alteración para ser un súper soldado, un súper soldado no puede estar ebrio; finalmente tenemos a Thor, el sin duda ha mostrado facetas de ser un bebedor empedernido y no oculta su deseo de brindar con un buen tarro de aguamiel (cerveza vikinga a base de miel) para celebrar una victoria o hundirse en ella al llorar una derrota, pero vamos es un dios nórdico, dudo mucho que sufra los horribles efectos secundarios a los que llamamos comúnmente cruda, ya sea física o moral, o en el peor de los casos ambas.
Aunque si analizamos casos de héroes que no cuentan con estos poderes y habilidades especiales, sí existen casos en los que los héroes ha sucumbido al consumo excesivo de éstos alucinantes, el caso más conocido es en torno al alcoholismo y su mejor representante es Tony Stark, Iron Man; quien luchó desesperadamente contra su adicción en el arco argumental Demon in a bottle (Demonio en una botella), en ella vemos un hombre de hierro abatido, que no puede estar sin consumir alcohol, afectando claramente su desempeño como héroe, porque no conozco bien de las leyes de Nueva York sobre los hombres voladores, pero si no te dejan conducir bajo los influjos del alcohol es claro que tampoco deben permitir que vueles con una armadura completamente letal por el cielo de una ciudad después de tomar algunas copillas, puede ser fatal.
Otro de los casos más conocidos en el mundo de los cómics es el de Arsenal, Roy Harper, quien inició como el compañero de Flecha Verde para después seguir su propio camino como un héroe más radical dispuesto a todo, pero las diversas situaciones de su vida lo llevaron directo a caer en las drogas, haciéndose un adicto a sustancias como heroína, cocaína, lo cual lo llevó a cometer algunos actos impulsivos debido a la falta de autocontrol y estuvo a punto de matar no sólo a enemigos sino también ha amigos y lo cual le costó la perdida de su brazo derecho.
Estos son los dos casos más conocidos en los que los héroes se han puesto al limite y han mostrado un lado más humano debido a su incapacidad por mantener una brújula moral siempre apuntando al camino correcto, la forja del héroe, el camino que debe cruzar para mejorar su trabajo y desempeño al salvar al mundo y la humanidad de be estar lleno de obstáculos y que mejor que ponerles obstáculos que como personas comunes vivimos todos los días.
El desenlace de ambos lo pueden imaginar pero sólo en un caso estarían en lo correcto queridos lectores, Tony Stark logra con el apoyo de Pepper Pots y sus amigos enfrentarse a su demonio interno y sobrellevar el alcoholismo encontrando un punto de control, algo a que aferrarse, lo cual lo regresa al camino del bien, pero el ansia siempre está latente siempre sigue ahí; para Roy Harper el caso no fue el mismo, el huye y desaparece hundiéndose cada vez más en su adicción, dejando de lado todo, hasta que es encontrado por Flecha Verde para tratar de salvarlo, pero él falla, claro al final los cómics siempre tienen un as bajo la manga y e el caso de DC Cómics siempre ha sido el reinicio de su universo, esta fue la forma de regresar a Harper como Flecha Roja, pero en algunas cuantas viñetas se hace referencia a sus días obscuros como drogadicto, por eso lectores les dejo el consejo de Popeye el Marino, si van a tomar alcohol o experimentar con drogas legales, asegúrense de moderarse, muy pocas cosas en exceso son buenas y tristemente nosotros los humanos del mundo real debemos lidiar con crudas físicas y morales, y no contamos con un Deus ex Machina que reinicie el universo y nos haga buenos de nuevo.
teodoro.santos@milenio.com