México y los Países Nórdicos: juntos hacia un futuro sostenible

Columna de Articulistas Invitados

Varios autores

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Ciudad de México /

Como Países Nórdicos, nuestra meta común es ser la región más unida y sustentable para el año 2030. Hasta ahora vamos por buen camino. En 2015, los 193 países de las Naciones Unidas (ONU) acordaron 17 objetivos para la Agenda 2030 para un futuro social, económica y ecológicamente sostenible, y encabezamos la lista de los países que más han avanzado con estos objetivos, según un informe del verano pasado.

Sin embargo, no es hora de complacencias. Ya lo dijo la joven activista climática de Suecia Greta Thunberg en una cumbre climática de la ONU en Estados Unidos: “Por favor, guarden sus elogios. No los queremos”.

La vía que nos lleva a un futuro sustentable no es una carrera, donde gana el más rápido, sino una senda que tenemos que despejar y recorrer juntos. Para los Países Nórdicos, México es un socio estratégico en este camino –nuestros países siempre han tenido buenas relaciones, y también los unen sus estrechas relaciones con la ONU.

De hecho, la primera conferencia sobre el medio ambiente mundial de la ONU tomó lugar en Estocolmo en 1972, y el 50 aniversario de este hito histórico se celebrará con una nueva conferencia de la ONU en la capital de Suecia en junio próximo. Por su parte, México fue uno de los países más activos en la definición de la Agenda 2030.

En este tenor, el 2 de junio las embajadas de Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia y la Secretaría de Economía de México organizarán el evento anual de soluciones sustentables a través del cual destacamos la cooperación entre los Países Nórdicos y México, pues el Día Nórdico 2022 reunirá especialistas, empresas y autoridades para compartir sus visiones sobre tres temas claves: la economía circular, la movilidad inteligente y el hidrógeno verde.

Aunque las medidas de mitigación y adaptación al cambio climático necesarias varían según la región, es importante que todos los países compartan sus fortalezas para sacar el máximo aprovecho de los avances de vanguardia.

Una de las tecnologías más prometedoras de un mañana verde es power-to-x, que complementa el uso de la electricidad y gracias a su versatilidad, genera subproductos, como combustible sustentable. La Unión Europea considera el hidrógeno verde como una herramienta importante para lograr su objetivo de la neutralidad de carbono en 2050, ya que se puede utilizar para descarbonizar partes del sector energético que son particularmente contaminantes y difíciles de electrificar.

Los Países Nórdicos que tienen metas, aún más ambiciosas, de cero emisiones, son pioneros al aprovechar el potencial aún poco explorado de estas tecnologías. Por ejemplo, Dinamarca, cuenta con “Islas Energéticas” y otros proyectos ambiciosos en hidrógeno, que suman más de 10GW.

Por otro lado, uno de los mayores retos para lograr un futuro sustentable es la transformación radical de nuestros sistemas de movilidad, ya siendo el transporte responsable del 25 por ciento de las emisiones de CO2 del mundo actual.

Durante la pandemia experimentamos cuánto las restricciones del libre movimiento cambiaron nuestra forma de vida. Afortunadamente, la sustentabilidad no tiene por qué significar disminución de conectividad. En los Países Nórdicos confiamos en la movilidad inteligente: en una alternativa que es aparte de verde, también accesible, asequible y saludable –y así mejora no solo la calidad de aire, sino también la calidad de vida de los ciudadanos.

Con nuevas tecnologías y legislación se puede influir en las preferencias de los consumidores; por ejemplo, en Noruega ya más del 80 por ciento de los nuevos coches comprados son eléctricos. Además, situados en la orilla del mar, como México, los Países Nórdicos se han enfocado en buscar soluciones para reducir emisiones de los buques de navegación y pesca para la transición verde del sector marítimo.

Para abordar el cambio climático y la crisis de la biodiversidad, es también esencial que abandonemos la economía lineal de “tomar-hacer-desperdiciar”. Muchos se limitan a pensar que economía circular solo se trataría del reciclaje de los bienes, cuando en realidad implica todo un nuevo modelo de producción y consumo, en el que el valor viene de los servicios y de los bienes que son compartidos, reutilizados, arrendados, reparados y renovados durante el mayor tiempo posible.

Los Países Nórdicos son pioneros en los diseños inteligentes y soluciones digitales de la circularidad y Finlandia fue el primer país en planear una hoja de ruta hacia una economía circular en 2016. Además, existe un Circular Hotspot para acelerar la transición hacia un mercado circular en toda la región nórdica.

Hoy vivimos tiempos turbulentos en los que a veces parece que, en vez de acercarnos a los objetivos del desarrollo sustentable, nos hemos alejado de ellos. Primero la pandemia aumento pobreza, desigualdad y la brecha en salud alrededor del mundo. Ahora la invasión rusa y sus atrocidades están cobrando muchas vidas en Ucrania, ponen en peligro la paz mundial y el acceso a los alimentos básicos al subir los precios internacionales.

A pesar de estos desafíos, los últimos años también demostraron que, con la cooperación entre los gobiernos, las empresas, el mundo académico y la sociedad civil, nuestras sociedades son capaces de cambios profundos, radicales y rápidos, cuando hace falta.

Ahora más que nunca es el momento, ya que el año 2030 no es solo un año de grandes metas, sino el límite crítico, después del cual – según las estimaciones de varios científicos – el cambio climático saldrá de control si no hemos tomado las medidas necesarias durante los años anteriores. Esto podría significar entre otras cosas, la sexta ola de extinciones masivas y la escasez de agua.

A través de voces expertas de México y de los Países Nórdicos, el Día Nórdico en México busca concientizar, colaborar e intercambiar conocimientos en los temas de economía circular, el hidrógeno verde y la movilidad inteligente que brinden calidad de vida a nuestras sociedades y contribuyan a la mitigación del cambio climático para salvar nuestro planeta.

Lars Steen Nielsen

Gunnar Aldén

Päivi Pohjanheimo

Ragnhild Imerslund


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