Entre celulares y la “farmeada” de Mario Delgado

Tamaulipas /
Únete al canal de Milenio

El celular ya forma parte de la vida de niños y jóvenes. Pretender alejarlos de la tecnología sería tan absurdo como preparar a las nuevas generaciones para un mundo que dejó de existir.

La inteligencia artificial, las herramientas digitales y el acceso inmediato a información forman parte de los desafíos que deberán enfrentar.

El problema no es el celular.

El conflicto aparece cuando deja de ser una herramienta y se convierte en una distracción dentro del aula.

Regular su uso en las escuelas no significa necesariamente prohibirlo. Significa establecer reglas claras para que la tecnología esté al servicio de la educación y no termine desplazándola.

Lo que resulta difícil de entender es el tiempo que las autoridades educativas están tomando para llegar a una definición.

Mientras los alumnos regresan a las aulas, apenas se realizan encuestas, análisis y consultas que posteriormente deberán pasar por foros y nuevas discusiones.

La realidad, sin embargo, no esperó a que terminara el proceso burocrático.

Los celulares ya están en las escuelas. El debate ya está en los salones.

Y las autoridades apenas están tratando de ordenar una situación que lleva tiempo formando parte de la vida cotidiana.

En Tamaulipas, la consulta prevista para estos días apenas representa una etapa más de un proceso que todavía contempla análisis y foros antes de establecer una eventual regulación.

Y en medio de todo eso aparece Mario Delgado.

El secretario de Educación Pública decidió “farmear el aura”, como él mismo lo escribió en una publicación de TikTok.

Nadie está diciendo que un funcionario tenga que hablar como notario público las 24 horas del día. Tampoco que los adultos deban mantenerse al margen del lenguaje que utilizan las nuevas generaciones.

Pero hay algo francamente contradictorio en la escena.

Mientras la autoridad educativa analiza cómo enseñar a niños y jóvenes a utilizar responsablemente los dispositivos electrónicos, su propio titular aparece en redes sociales entregado a una expresión cuyo propósito parece ser, precisamente, jugar con ese lenguaje digital.

El problema no es que Mario Delgado conozca la expresión.

El problema es la frivolidad que puede transmitir mientras la educación enfrenta asuntos bastante más serios.

A los jóvenes se les pide aprender a utilizar la tecnología con responsabilidad.

Quizá quienes toman las decisiones educativas deberían empezar por demostrar que también saben hacerlo.


  • Víctor Hugo Martínez

LAS MÁS VISTAS

Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite