Era octubre de 2022, se cumplía el primer año del actual Gobierno estatal y el tema principal a resolver era la movilidad.
Hace cuatro años era imperiosa la necedad de planes y acciones.
Entonces se anunció el inicio del proyecto de tres nuevas líneas del Metro, la adquisición de miles de camiones para el transporte público y la introducción de mejoras en el Sintram en la Zona Metropolitana.
Se trataba del ambicioso Plan Integral de Movilidad, liderado por Hernán Villarreal, secretario de Movilidad y Planeación Urbana del Estado.
Hace cuatro años de aquella entrevista para el programa Cambios, donde explicó que para mejorar la movilidad tomarían cuatro ejes: transporte digno, una red de transporte masivo, mejorar el Sintram y contar con una aplicación que indique por dónde va pasando todo el transporte público.
Villarreal apuntaba entonces que el eje troncal sería el Metro, y por ello anunciaron la construcción de las líneas 4, 5 y 6 del Metro.
Es 2026 y dentro de cuatro días se cumplirán cuatro años de esa entrevista entre Hernán y un servidor. ¿Dónde estamos parados?
El problema de Nuevo León se llama “hora pico”, declaró el mes pasado el gobernador Samuel García.
“Ya llegamos al punto de equilibrio en el que más camiones no es la solución... La chamba del Gobierno es aplanar la hora pico”, recalcó.
Ayer el director de Metrorrey, Abraham Vargas, salió a declarar “echándole la culpa a los municipios” de por qué sigue el colapso, mientras miles de usuarios en las filas cada mañana y cada noche se preguntan por qué los cuatro mil camiones no resolvieron nada.
¿En qué momento las soluciones dejaron de serlo? ¿Dónde quedó la prometida reingeniería del transporte que iba a retirar unidades de circulación? ¿Por qué ahora parecemos transitar en sentido contrario o de plano no encontramos los caminos?
Si tomamos en cuenta que en este sexenio se encargaron del problema de movilidad verdaderos expertos y no avanzamos prácticamente nada, entonces ahora quién podrá ayudarnos.
Esperemos que pase algo bueno.