El engaño de la cuenta falsa de Guacamaya

No es normal

Viri Ríos

Viri Ríos
/

Esta semana el grupo hacktivista Guacamaya filtró seis terabytes de información confidencial del Ejército mexicano a distintos medios. Carlos Loret dio la primera nota. Unas horas después una cuenta falsa que pretendía representar a Guacamaya nació en redes. Su contenido y lenguaje era idéntico al que usan cuentas dedicadas a atacar al gobierno de Obrador. Lo que pasó después ejemplifica las técnicas que diversos grupos políticos usan para manipular la información en México.

Contacté a varios expertos en análisis de redes sociales y ciencia de datos. Todos me lo confirmaron: de haber sido coordinada, una operación como la que observamos en la cuenta falsa de Guacamaya costó entre 500 y un millón de pesos por 24 horas de operación.

El alcance que logró esta cuenta falsa fue escalofriante. En un día tuvo casi 18 mil menciones de las cuales 6 mil parecen ser inorgánicas. Esto es seis veces más de lo esperado en una conversación sin amplificación artificial. La cuenta contó con el impulso de 185 cuentas sin seguidores, muchas dedicadas a difundir mensajes contra Obrador.

“El actuar es consistente con el observado en grupos de derecha en México y otros países” me comentó un experto. La técnica es siempre la misma. Primero, cuentas de reciente creación con pocos seguidores dan retuits en bloque, luego cuentas más grandes entran al juego. Así se simula una conversación orgánica y se amplifica el mensaje.

Otro experto me comentó que “no sabemos quién o qué está detrás de la cuenta Guacamaya, pero lo que sí sabemos es que su sesgo ideológico es muy claro”. Utilizan el lenguaje, hashtag y formas de las mismas cuentas que crearon la tendencia #rotoflan para burlarse del hijo menor de López Obrador. Además, entre los temas abordados por la cuenta falsa de Guacamaya están #AMLORenunciaYa, #AmloReyDelCash, la dictadura cubana, retuits a Brozo, a Carlos Loret y cuentas que insultan a Citlalli Hernández por aspecto físico. La cuenta falsa tuitea con faltas de ortografía y escribe mensajes en inglés con fallas gramaticales básicas.

Lo más peligroso es que incluso periodistas han caído en seguir esta cuenta falsa y con ello han amplificado sus mensajes. Entre sus seguidores se encuentran jefes de burós de noticias extranjeras, corresponsales, periodistas de casi todos los medios y hasta la cuenta oficial de la CNDH. Además, los mensajes de la cuenta falsa han sido cubiertos como verdaderos por varios medios pequeños incluyendo SDP Noticias, Tribuna de la Bahía y MSN. La cuenta creció de 0 a 82 mil seguidores en unas horas.

Es momento de tomar responsabilidad de lo que está pasando en redes y de que todos impidamos la amplificación de cuentas falsas. Ello requiere que como lectores seamos más juiciosos respecto a quién seguimos y qué amplificamos. Los grupos hacktivistas no usan redes sociales y mucho menos tuitean desde un iPhone consignas contra López Obrador.

Entre periodistas la responsabilidad es aún mayor. El que un periodista siga cuentas falsas confunde a la audiencia pues les confiere un valor informativo. Como periodistas no debemos olvidar que es posible saber lo que dice una cuenta sin darle el apoyo implícito que le da ser su seguidor. En México hay mucho dinero invertido en manipular las redes sociales y eso no es exclusivo de un solo grupo político, ni de este sexenio. Hay que estar atentos.

Viri Ríos

viridiana.rios@milenio.com

Twitter: @Viri_Rios

Instagram: viririosc

OPINIONES MÁS VISTAS