Qué significa ser soberano

Ciudad de México /

Un país es soberano no cuando confronta a Estados Unidos, sino cuando toma decisiones en favor de sus propios intereses. Ello exige identificar con claridad cuándo los intereses de México difieren de los de sus vecinos.

Hay dos ámbitos en los que los intereses de México y Estados Unidos discrepan de manera fundamental.

El primero es la distribución de los frutos del comercio.

Estados Unidos prefiere que la mayor parte de los bienes complejos, tecnológicamente avanzados o capaces de generar empleos bien remunerados se produzcan en su territorio. En ese esquema, México se dedicaría a producir insumos de bajo valor (incluidos productos agrícolas o mineros) que vendería en exclusiva a Estados Unidos, mientras su mercado interno sería abastecido principalmente por franquicias o subsidiarias estadunidenses.

México aspiraría a un arreglo distinto.

Uno en el que la producción de ciertos bienes de complejidad intermedia ocurra en el país, a través de empresas mexicanas, con ingenieros, diseñadores y trabajadores nacionales que provean a Estados Unidos y al resto del mundo. El ideal sería una economía doméstica en la que abunden las empresas mexicanas.

Por ello, un tratado comercial solo puede considerarse soberano si permite el desarrollo de políticas industriales, fiscales y regulatorias que fortalezcan al empresario mexicano (no al oligarca).

En contraste, los acuerdos que facilitan la consolidación de empresas extranjeras sin cadenas de valor domésticas, que atan las exportaciones agrícolas o mineras de México a Estados Unidos, o que restringen la transferencia tecnológica mediante regímenes de propiedad intelectual excesivamente estrictos, no son soberanos.

El segundo ámbito de divergencia es la política de seguridad.

La prioridad de Estados Unidos es limitar la venta y el trasiego de drogas. Lo que ocurra dentro de México le resulta secundario. No le preocupa que la estrategia contra el crimen organizado detone olas de violencia ni que en los operativos mueran civiles inocentes. Tampoco le inquieta el desprestigio que puede sufrir la clase política mexicana.

A México, en cambio, no le afecta que los estadunidenses consuman drogas, pero sí que los grupos criminales ejerzan violencia y cometan delitos dentro de su territorio. Además, tiene un interés político en preservar la estabilidad e impedir la deriva hacia un gobierno populista autoritario tipo Bukele.

Por ello, solo una política de seguridad que reduzca los delitos dentro de México, aumente la percepción de seguridad y preserve la estabilidad política puede considerarse soberana.

Un México soberano es un México que se vuelva más rico y seguro, todo lo demás es secundario. 

Lo contenido en este texto es publicado por su autora en su carácter exclusivo como profesionista independiente y no refleja las opiniones, políticas o posiciones de otros cargos que desempeña.


  • Viri Ríos
  • viridiana.rios@milenio.com
  • Política pública con datos. Autora de @NoEsNormalLibro. Podcast #PoliticaYOtrosDatos. Enseño en @HarvardSummer. Harvard Ph.D. / Escribe todos los lunes su columna No es normal
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