Hace unos días The New York Times publicó un artículo titulado: “Así se veía el futuro hace 100 años”. A partir de notas de 1926, reconstruyó algunas predicciones de aquella época: la invención de la televisión, la prolongación de la vida con la insulina, la muerte del jazz o la anexión de Canadá a Estados Unidos, la creación de un antídoto para el sueño o la sustitución de todas las materias primas por productos sintéticos.
Algunas se cumplieron; otras no solo fallaron, sino que nunca entendieron la complejidad del mundo que vendría. Por eso hay que planear.
El 8 y 9 de enero en el Centro Vacacional del IMSS en Oaxtepec llevamos a cabo nuestro Taller Anual de Planeación Estratégica 2026. Ante un entorno internacional cambiante e incierto, planear en una institución del tamaño del Seguro Social no es hacer futurología. Como lo ha escrito un compañero de páginas de MILENIO, Jorge Zepeda Patterson: “Lo único de lo que podemos estar ciertos es que viviremos en la incertidumbre”. Y remata “aceptar la incertidumbre no significa resignarse, sino construir la capacidad para responder de manera ágil y creativa frente a lo inesperado”.
No se planea para tener certeza, se planea para tener capacidad de respuesta. Hoy el mundo no es menos incierto. Al contrario. Lo inesperado no avisa. Por eso planear implica trazar escenarios futuros, fortalecer lo que ya funciona, corregir lo que debe mejorar y consolidar al Seguro Social como una institución sólida y cercana, en un contexto donde lo público enfrenta ataques permanentes.
Planear también es preguntarnos: ¿dónde queremos que esté el IMSS y cómo lo llevamos a ese lugar? Ahí los principios marcan la ruta: Por el bien de todos, primero los pobres. Y el método es el que ha demostrado la presidenta Claudia Sheinbaum: humanismo, cercanía, ser servidores públicos que piensan como ciudadanos. No hay problema tan grande que el gobierno no pueda resolver, ni problema tan chico que el gobierno no deba atender.
Se trata, en suma, de darle continuidad, profundidad y rumbo a lo ya avanzado. En 2025 impulsamos la estrategia 2-30-100: 2 millones de cirugías, 30 millones de consultas de especialidad y 100 millones de consultas de medicina familiar.
Los resultados: 407 mil cirugías más que en 2024, 5.5 millones más consultas de especialidad y 8 millones más de consultas de medicina familiar.
Ahora el objetivo es garantizar tiempos de atención; hacer hospitales más resolutivos para evitar traslados innecesarios; disminuir el tiempo de espera; alcanzar el abasto pleno de medicamentos; fortalecer nuestras plantillas de personal de salud; mejorar procesos para generar ahorros y elevar la calidad de la atención, y avanzar en la consulta de enfermería y los consultorios en empresas, para reducir el gasto de bolsillo de las familias.
Nada de esto es posible sin voluntad, sin escucha y sin decisión. Por eso este domingo iniciamos recorridos por el país para supervisar proyectos y, sobre todo, escuchar a la derechohabiencia. Lo hicimos en Lázaro Cárdenas, acompañando a la presidenta Claudia Sheinbaum, donde como parte de las acciones del Plan Michoacán, el IMSS invertirá 660 millones de pesos en infraestructura, con un elemento clave: comités ciudadanos que vigilarán y darán seguimiento a las obras.
Este es el IMSS de 2026: un IMSS que escucha. Escucha para saber qué se necesita, escucha para decidir mejor y para transformar. Escuchar el presente para estar listos frente al futuro. No para evitar los problemas, sino para enfrentarlos con mayor fortaleza y con rumbo claro hacia el porvenir.