Luego de las primeras investigaciones, la Fiscalía de Justicia de Nuevo León determinó, de manera preliminar, que la muerte de los dos abuelos localizados en la colonia Anzures, de Juárez, se trató de un homicidio y suicidio.
A reserva del desahogo de diversas pruebas, las autoridades establecieron que, primero, el hombre atacó con un cuchillo a su esposa, y luego se privó de la vida utilizando una cuerda.
Esta tragedia fue descubierta la tarde de lunes en un domicilio de la calle Manchester en la colonia Anzures, tercer sector.
La señora María Xóchitl, de 59 años, quedó en el suelo, entre la sala y el comedor. Presentaba una herida punzocortante en el cuello, y aparentes golpes en el cuerpo.
Su esposo, Ángel Hernández, de 62, fue encontrado, también sin signos de vida, en el patio de la casa, pendiendo de una cuerda al cuello atada a un poste metálico.
Fue una nieta de la pareja quien efectuó el hallazgo al acudir a buscarlos, debido a que, desde hacía varias horas, no contestaban las llamadas ni los mensajes.
Al ser entrevistados por los agentes investigadores, los familiares de las víctimas manifestaron que la última vez que los vieron fue en el transcurso de esa mañana.
Dijeron no haber notado nada extraño en ninguno de los dos, ni tampoco haberse percatado de algún problema entre ambos.
Ante la autoridad aseveraron que el señor Ángel sufría de pérdida de memoria, y en ocasiones mostraba una conducta agresiva.
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