En una celda del Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn en Nueva York, el narcotraficante y cofundador del Cártel de Guadalajara, Rafael Caro Quintero, espera el inicio de un arduo proceso legal que su amplia trayectoria delictiva lo llevó a enfrentar en territorio estadounidense. El panorama para el también llamado Narco de Narcos es complejo, no obstante, no lo es tanto para sus herederos.
Del otro lado de la frontera, su legado pervive y busca mantenerse vigente en el hampa a través del Cártel de Caborca, una organización delictiva que fundó en 2017 a lado de algunos de sus familiares, especialmente sus sobrinos. Entonces el objetivo era reclamar el control de territorios de Sonora como Caborca, Pitiquito, Altar, Puerto Lobos y Puerto Libertad que se encontraban bajo influencia de Los Chapitos, sin embargo, años más tarde la organización delictiva se expandió.
Rafael Caro Quintero fue reaprehendido por elementos de la Secretaría de Marina (Semar) el 15 de julio de 2022 en Choix, Sinaloa. Aquel episodio puso fin a sus actividades delictivas sin imaginar que su legado se expandería desde el norte del país a estados como Veracruz, Quintana Roo, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Jalisco y el Estado de México.
En 2022, un informe de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) documentó cómo el Cártel de Caborca ya había logrado marcar presencia en el área metropolitana de la Ciudad de México a través de una célula criminal conocida como Los Peluches, la cual se encargaba de combatir la alianza entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y la Unión Tepito.
De acuerdo con informes ministeriales consultados por el periodista Gaspar Vela para MILENIO, el Cártel de Caborca y Los Peluches tenían presencia en Cuautitlán, Cuautitlán Izcalli, Tlalnepantla de Baz, Zumpango, Nicolás Romero, Atizapán de Zaragoza, Tepotzotlán, Naucalpan, Huehuetoca, Huixquilucan y Jilotzingo.
Trata de personas, secuestros, extorsiones, robos, narcomenudeo, homicidios y despojos formaron parte del portafolio criminal que los catapultó al radar de las autoridades. Pese a ello, el avance del Cártel de Caborca en el centro del país no ha cedido sino que, por el contrario, ha comenzado a dejar algunas huellas en la Ciudad de México.
El asesinato de El 8 en Polanco
El sol apenas comenzaba a caer el jueves 12 de septiembre de 2024 cuando, en el cruce de las calles Oliver Goldsmith y Charles Dickens de la prestigiosa colonia Polanco en la alcaldía Miguel Hidalgo, el estruendo de detonaciones de arma de fuego alertó a las autoridades.
En la escena quedó un hombre sin signos vitales que presentó heridas de bala en la cabeza. De acuerdo con testimonios recuperados por medios de comunicación locales, el agresor se acercó hasta la camioneta de la víctima, quien al abrir las puertas de su camioneta fue atacado.
Por los hechos, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CdMx) inició una carpeta de investigación por el delito de homicidio doloso, al tiempo que el crimen comenzaba a acaparar la atención mediática no sólo por haberse suscitado en una de las colonias más exclusivas de la capital mexicana sino también por la identidad de aquel hombre: Manuel Beltrán Quintero, mejor conocido como El Ocho.
Aunque por su apellido fue rápidamente señalado como familiar de Rafael Caro Quintero su parentesco presentó imprecisiones. De lo que sí hubo certeza es de que autoridades federales lo tenían identificado como uno de los jefes de plaza del Cártel de Caborca.
Trasciende que El 8 ya había sido detenido en 2014 por delitos contra la salud y delincuencia organizada, además de que su hermano, Raúl Beltrán Quintero, mejor conocido como El 9 o El Wico, fue arrestado en 2016 y posteriormente extraditado a Estados Unidos en donde era requerido por una corte federal en el Distrito de Arizona.
Hasta el momento en el que se escribe esta nota, se desconoce el móvil del asesinato de El 8 en Polanco, sin embargo, dicho episodio no fue el único que reveló la presencia del Cártel de Caborca en la Ciudad de México.
Los aseguramientos de cocaína
El pasado 13 de mayo, una diligencia encabezada por la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) reveló un singular hallazgo en un inmueble de la colonia Tlaxpana, nuevamente, en la alcaldía Miguel Hidalgo.
Ante los ojos de los agentes se reveló alrededor de un centenar de paquetes de cocaína apilados, envueltos cada uno con cinta canela y con un distintivo que, de acuerdo con información obtenida por el periodista especializado en nota roja, Carlos Jiménez, apunta al Cártel de Caborca y la llamada "gente de Caro Quintero".
Durante el operativo la FGR logró el arresto de cuatro personas, además de se informó que las pesquisas continuaban para encontrar al propietario tanto de dicha 'narcobodega' como del cargamento.
Si bien serán las investigaciones las que determinen el grado de involucramiento de la organización delictiva en dicho caso, ésta no es la primera vez que un aseguramiento de ese tipo es vinculado al Cártel de Caborca.
En enero de 2021 una camioneta volcó sobre avenida Río San Joaquín y el tercer anillo de circunvalación en la alcaldía Miguel Hidalgo. El accidente provocó la movilización de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), quienes al arribar al lugar constataron que el vehículo transportaba, aproximadamente, 475 envoltorios de cocaína.
Reportes que los periodistas Carlos Vega y Jorge Becerril realizaron para MILENIO dan cuenta de que, al realizar las maniobras para colocar la camioneta en su posición habitual, cayó al suelo un paquete confeccionado con cinta canela de la que se desprendió un polvo blanco.
Autoridades resguardaron el vehículo y el cargamento de narcótico y dieron inicio a las investigaciones pertinentes, no obstante y de acuerdo con información obtenida por el periodista Antonio Nieto, dicho episodio fue también vinculado a las operaciones del Cártel de Caborca en la capital mexicana.
Las detenciones
El apellido Quintero en México suele, con frecuencia, remontar al fundador del Cártel de Guadalajara. En distintas ocasiones sus portadores han argumentado un parentesco con el Narco de Narcos en miras de despistar o intimidar a autoridades, tal y como ocurrió en julio de 2023 cuando agentes de la policía capitalina arrestaron a dos presuntos narcomenudistas en la colonia Buenavista. En dicha ocasión, uno de los detenidos, identificado como Edgar Manuel Quintero, aseguró ser familiar de Rafael.
Si bien su consanguinidad no fue confirmada por las autoridades, meses antes, el 6 de febrero de 2023 fue arrestado Carlos Caro Quintero en la alcaldía Miguel Hidalgo. El entonces titular de la policía capitalina, Omar García Harfuch, lo describió como un integrante de un grupo delincuencial que opera en el norte del país.
Al hermano del Narco de Narcos le fue asegurado un vehículo sin placas y un arma de fuego, además de un paquete confeccionado que contenía alrededor de ocho kilogramos de marihuana y 124 dosis de cocaína.
A las detenciones vinculadas al Cártel de Caborca y a Rafael Caro Quintero se sumó también la de Arturo Zerecero Velo, mejor conocido como El Apá, quien fue identificado como el líder de una célula delictiva de la organización delictiva dedicada a la distribución y fabricación de drogas sintéticas y convencionales que opera en la Ciudad de México y Guanajuato.
Al jefe de plaza del Cártel de Caborca también se le vinculó con el homicidio de un elemento de la Guardia Nacional registrado en la colonia Leyes de Reforma de la alcaldía Iztapalapa en septiembre de 2021.
El arresto del Apá se llevó a cabo en Atizapán de Zaragoza un municipio mexiquense en donde ya se había documentado la presencia y operaciones de la organización delictiva.
La Ciudad de México ha sido durante décadas una “plaza” clave para organizaciones delictivas vinculadas al tráfico de drogas por su conectividad y mercado. Si bien más de un grupo criminal ha logrado adentrarse y operar, diversos episodios dan cuenta de cómo los herederos de Rafael Caro Quintero no se han quedado atrás, aún y cuando el Narco de Narcos fue retirado del paisaje criminal del país
ATJ