Decenas de pistoleros conforman el músculo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Desde su origen, su fundador Nemesio Oseguera Cervantes supo que, una de las claves para convertir a su organización criminal en la de mayor expansión y poderío en México, se ubicaba en los brazos armados.
Siguiendo los pasos de capos como Osiel Cárdenas Guillén que hizo de Los Zetas su guardia personal y la de sus negocios, El Mencho y sus aliados conformaron distintas unidades sicariales cuyos objetivos fueron cambiando y adaptándose a lo largo de los años.
A través de distintos liderazgos, los brazos armados del Cártel Jalisco Nueva Generación se convirtieron no sólo en un síntoma de la reconfiguración del crimen organizado en México sino también en un reto para las autoridades por el carácter paramilitar que alcanzaron.
Desde armamento sofisticado, entrenamiento táctico y hasta la inclusión de mercenarios colombianos en sus filas, los brazos armados del también llamado cártel de las cuatro letras evolucionaron de forma paralela a la organización delictiva que, hasta el pasado 22 de febrero, aún encabezaba El Mencho.
Los primeros brazos armados del CJNG
Tras el abatimiento de Ignacio Nacho Coronel y la fragmentación del Cártel del Milenio, Jalisco se convirtió en un territorio de disputa. Entonces, grupos locales no sólo peleaban entre sí el control de plazas y economías ilegales, sino que también lo hacían con organizaciones criminales foráneas como fue el caso de Los Zetas.
Fue en ese contexto cuando apareció uno de los primeros grupos de pistoleros que se autodenominaron como Mata Zetas. Encabezados por Nemesio Oseguera Cervantes y por Erick Valencia Salazar, alias El 85, el violento brazo armado pretendía frenar el avance de grupos criminales del noreste en municipios de Michoacán y Jalisco.
"Ante la irrupción de Los Zetas en territorios controlados por el Cártel de Sinaloa -como Durango o Jalisco- dicha organización respondió en diferentes momentos enviando células sicariales a disputar algunas de las ciudades más importantes controladas por Los Zetas", explicó sobre el brazo armado InSight Crime.
Aquellas células sicariales conocidas como los Mata Zetas fueron conformadas por remanentes del Cártel del Milenio, en específico en aquellos cuya afinidad se quedó con Nemesio Oseguera Cervantes, quien apenas se perfilaba a convertirse en uno de los líderes criminales más notorios de México.
Con el precedente de los Mata Zetas otros aliados de El Mencho comenzaron a conformar sus propias unidades sicariales. De acuerdo con una investigación de Vivienne Hearst, ex colaboradora del portal especializado Borderland Beat, uno de los primeros brazos armados al servicio del CJNG se vincula a Los Guerrero, un antiguo clan familiar y criminal que lleva poco más de tres décadas asentado en la comunidad Tinaja de Vargas en Tanhuato, Michoacán.
Al frente de los autodenominados Guerreros se ubicaría Adrián Alonso Guerrero Covarrubias, alias El 08, quien, además de ser sobrino de Heraclio Guerrero Martínez -El Tío Lako-, también se le señala como ahijado de Nemesio Oseguera Cervantes.
Con el paso de los años, surgieron nuevos liderazgos dentro de Los Guerreros y sus brazos armados se diversificaron, no obstante, el objetivo nunca se perdió: impedir el avance de organizaciones criminales foráneas al bastión del Cártel Jalisco Nueva Generación.
EL DATo...El primer destello de Los Delta
Además de 'El Mencho' y 'El 85', otro de los miembros originales del CJNG fue Martín Arzola Ortega, alias 'El 53'.
De acuerdo con reportes de medios locales desde 2011 el también miembro de Los Torcidos fue señalado de formar parte de un grupo encargado de realizar ejecuciones conocido como Los Delta.
El mando de otra de las primeras unidades sicariales del cártel de las cuatro letras quedó en manos de quien, hasta la fecha, se considera no sólo como un importante líder en la organización delictiva sino también como un posible sucesor de El Mencho: Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán.
Según refieren las investigaciones de Vivienne Hearst, uno de los primeros roles que El Sapo -como es mejor conocido- desempeñó en las filas del cártel de las cuatro letras fue encabezar al brazo armado conocido como Comando 090. Dicha unidad sicarial fue vinculada con una emboscada realizada a elementos de la Defensa ocurrida en mayo de 2014 en Guachinango, Jalisco.
Mantener a salvo al creciente líder regional del CJNG fue uno de los objetivos del Comando 090, no obstante, años más tarde la diversificación de sus actividades, la inclusión de nuevos miembros y su ubicación geográfica le valdrían a los subordinados de Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán un nuevo nombre.
El mapeo de la Defensa
A finales de 2022, la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) atravesó uno de los hackeos más grandes a sus servidores por parte del grupo de hacktivistas conocido como Guacamaya. Si bien fueron alrededor de seis terabytes de información los que se obtuvieron, sobre el Cártel Jalisco Nueva Generación destacó un mapeo de los brazos armados con los que contaba.
Las cuatro unidades sicariales que habían sido documentados años antes, ahora se habían convertido en nueve. Pese a su proliferación, las investigaciones de la Defensa continuaban concentrándolas en Jalisco.
Por ejemplo, sobre Los Deltas trascendió su despliegue en la Zona Metropolitana de Guadalajara, mientras que las operaciones del Grupo Élite Delictivo de Reacción Inmediata (GEDRI) fueron identificadas en Los Altos.
Otras de las unidades sicariales mapeadas por la Defensa fueron las Fuerzas Especiales Mencho, -cuya presencia fue documentada en los límites de Jalisco y Michoacán- ; el Brazo Armado del 15 se ubicaba en las regiones sur y sureste del estado, así como el CJNG 200 se ubicaba en la región norte y la Gente del Mencho en la región costa sur.
El citado documento filtrado por Guacamaya también da cuenta de la diversificación de actividades de dichosbrazos armados al señalar a la Fuerza Especial del Alto Mando como la escolta personal de Nemesio Oseguera Cervantes pero también al Grupo Élite como el encargado de hacer frente a cárteles antagónicos.
La proliferación y diversificación de actividades
Además de los brazos armados del CJNG mapeados por la Defensa, diversos episodios violentos comenzaron a dar cuenta de los alcances que la organización delictiva tenía fuera de Jalisco, un síntoma de su misma imparable expansión.
De acuerdo con la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) la estructura del Cártel Jalisco Nueva Generación se basa en un esquema de franquicias, lo que dota de cierta autonomía a las células que lo componen.
En ese sentido, dichas células aliadas también han visto la oportunidad de conformar sus propias unidades sicariales como ocurre, por ejemplo, con La Seriesada en Guerrero o La Primiza en Tamaulipas. Asimismo, dentro de los brazos armados han surgido también subdivisiones, como es el caso de la Operativa Yogurt de las Fuerzas Especiales Mencho.
Además de la expansión de la organización delictiva o la defensa de plazas y rutas, los objetivos de los brazos armados del Cártel Jalisco Nueva Generación se han diversificado. Tal y como reportó el periodista Óscar Balderas para MILENIO, existen escuadrones armados dentro del cártel cuyo rol se centra en el reclutamiento forzado de nuevos integrantes o en actividades relacionadas a la desaparición de personas tal y como ocurre con aquellos que encabeza Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán.
Investigaciones de agencias de seguridad estadounidenses también señalan a líderes como Francisco Gudiño Haro y Carlos Andrés Rivera Varela -alias La Gallina y La Firma- como los cabecillas de un brazo armado vinculado a atentados y asesinatos de funcionarios públicos de alto perfil: Los Deltas.
Desde la seguridad de El Mencho y hasta la expansión territorial que busca la organización delictiva forman parte del rol que han tenido los brazos armados en el Cártel Jalisco Nueva Generación y que abonaron, a través de los años, para que alcanzara un nivel de macrocriminalidad que en el pasado solo había alcanzado el Cártel de Sinaloa.
ATJ