Durante una conferencia de prensa, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Arturo Medina Padilla, informó que, desde el incio de la admistración de Claudia Sheinbaum, se ha sostenido que el caso Ayotzinapa es una prioridad y que la investigación debe continuar con todos los recursos y capacidades del Estado.
Señaló que la instrucción fue no empezar desde cero, sino revisar todo lo investigado con un enfoque "fresco y renovado", aprovechando las nuevas tecnologías, profunidzando en la información dispobnible y no dejando de atender las líneas de investigación ya existentes. Gracias a eso, se ha podido obtener nueva información relacionada al caso.
Nuevas lineas de investigación
Entre los avances, destacan:
- El análisis de los registros telefónicos del día de los hechos y los posteriores.
- El uso posterior de teléfonos de algunos de los estudiantes desaparecidos.
- Porfundizar en los vínculos entre integrantes de la delincuencia organizada y posibles servidores públicos.
- Identificar a personas relevantes el escarlecimiento de los hechos que no se habían investugado.
- Solicitar ordenes de aprehensión y llevar a cabo nuevas detenciones.
- Orientar acciones de búsqueda en territorio.
Sistematización de datos
Además, se informó que la Fiscalía General de la República continúa digitalizando y sistematizando los datos de la investigación. Destacó que actualmente cuenta con un avance cercano al 90 por ciento, es decir, 5 millones de fojas distribuidas en 3 mil tomos.
Con esto, se busca ordenar, vincular y analizar conjuntamente toda la información disponible y, si bien no sustituye el trabajo de los investigadores, solo proporciona elementos para analizar con mayor amplitud la infomación que se tiene.
Avances técnicos en carpetas de investigación
Por su parte, el fiscal del caso Ayotzinapa, Mauricio Pazarán, informó que, entre las acciones realizadas se encuentran cateos, aseguramiento de inmuebles, intervención de comunicaciones, ejecución de ordenes de aprehensión y solicitudes de datos conservados.
Asimismo, extracción de datos en dispositivos, análisis de sábanas telefónicas, reconocimientos aéreos, análisis geográfico histórico y búsquedsas de indicios en campo.
El reanalisis de llamadas identificó a 17 nuevos sujetos de investigación reconstrutyendo vinculos entre ellas durante las horas críticas de la desaparición.
Asimsimo, las comunicaciones permitieron recontruir una red de relaciones entre integrantes de la delincuencia organizada, polícias municipales y estatales, así como servidores públicos y otras personas relacionadas con establecimientos y funerarias.
LJ