La mayoría de los traficantes de fentanilo son ciudadanos estadunidenses que intentan cruzar pequeñas cantidades a través de la frontera compartida con México.
Pese a la narrativa del presidente Donald Trump, quien considera a este narcótico “un arma de destrucción masiva”, los datos oficiales de aquel país muestran que el trasiego va a la baja y pocas veces viaja en grandes contenedores.
MILENIO revisó y sistematizó las estadísticas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) y encontró que entre enero de 2024 y noviembre de 2025 se han incautado 521 mil 495 kilogramos de droga en sus fronteras, de las cuales 14 mil 074 corresponden a fentanilo, lo cual representa un 2.7 por ciento del total.
Las cifras gubernamentales revelan que el opioide sintético no aparece como un flujo en expansión, sino como una curva a la baja. En 2024, la agencia reportó 9 mil 525 kilos asegurados en sus fronteras mientras que en 2025, de enero a noviembre (último mes disponible), la cifra acumulada fue de 4 mil 550 kilos. Esta tendencia implica una reducción de 52.24 por ciento frente al total anual previo.
Sin embargo, integrantes del gobierno de Estados Unidos han emitido mensajes en diversos sentidos. Desde amagos a ataques militares terrestres, pasando por el “tenemos que hacer algo” de Donald Trump, hasta la exigencia de “resultados tangibles” de Marco Rubio, secretario de Estado.
A contrapié de ello, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, reconoció recientemente los resultados positivos de la cooperación bilateral.
A un año del segundo periodo presidencial del neoyorkino, el tráfico de fentanilo se aleja de viajar en grandes cargamentos y entra en una fase de minoristas: sólo tres de cada 100 kilos de drogas incautadas en las fronteras de Estados Unidos corresponden a este opioide de laboratorio.
La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) reportó recientemente que el mercado de fentanilo en Norteamérica estaba decreciendo desde el año 2023.
El Informe Mundial sobre las Drogas 2025 destaca que la mayoría de las confiscaciones habían sido realizadas en México, lo cual había incidido en una baja en los fallecimientos por consumo en Estados Unidos y Canadá.
De acuerdo con las autoridades de salud de Estados Unidos, las muertes por consumir opioides sintéticos pasaron de 73 mil en 2022 a 48 mil en 2024, una disminución del 34 por ciento.
Más allá del discurso, hoy se da ‘tráfico hormiga’
Mientras las autoridades de la Unión Americana hablan de trasiego masivo, los datos del CBP dictan otra realidad: en 2023, el promedio mensual de incautaciones era de casi mil kilos (una tonelada), y para 2024 esta cifra se redujo a 800 kilos, y en 2025 se instaló en 400 kilos.
La mayoría de los traficantes eran ciudadanos estadunidenses que escondían pequeñas dosis en sus coches, entre sus maletas, bolsas y otras pertenencias, o en su propio cuerpo.
Los picos de 2024 se concentraron en escasos episodios: julio fue el mes más alto, con mil 270 kilos, seguido de mayo con mil 043 y septiembre con 998 kilos; esos tres meses acapararon más de una tercera parte del total anual.
En 2025, el mayor registro apareció en noviembre con 680 kilos, y el resto de los meses se movió por debajo de ese umbral, con mínimos como febrero (277 kilos) y septiembre (292 kilos).
La distribución territorial también ayuda a dimensionar el fenómeno fuera de los discursos. Todas las fronteras, incluida la de Canadá, registró intentos de cruce de fentanilo, aunque también con tendencia a la baja.
En 2024, la línea divisoria con México concentró 9 mil 279 kilos, equivalentes a 97.4 por ciento del total; sin embargo, las incautaciones al interior de Estados Unidos registraron 205 kilos (2.1 por ciento), y la frontera con Canadá sumó 42.1 kilos (0.44 por ciento).
El corredor fronterizo de México siguió siendo dominante en 2025, con 4 mil 353 kilos (95.69 por ciento), pero aumentó la proporción relativa fuera de la franja fronteriza tradicional: en las incautaciones al interior alcanzaron 163.7 kilos (3.60 por ciento) y en Canadá 32.43 kilos (0.71 por ciento).
Es decir, aun con una caída general marcada, los datos no describen una oleada creciente, sino un volumen menor, con repuntes aislados, y con un ligero incremento proporcional en decomisos reportados dentro de Estados Unidos y en los límites con Canadá.
Durante estos años, la droga que reinó en la frontera fue la mariguana, seguido de drogas sintéticas como la metanfetamina y en tercer sitio la cocaína, sustancias que han sido históricamente contrabandeadas por la frontera. El fentanilo ocupa el cuarto lugar, muy por debajo de otros estupefacientes.
Estadunidenses cruzan pequeñas dosis de fentanilo
Aunque las autoridades no revelan exactamente cómo ocurrieron los hechos, la mayoría de los comunicados de prensa muestran que fueron ciudadanos estadunidenses quienes intentaron cruzar con el fentanilo en pequeñas cantidades.
Por ejemplo, el 20 de septiembre de 2024 aseguraron que habían logrado la segunda incautación más grande de fentanilo en San Clemente, California. Aquí detuvieron a un estadunidense cuando transitaba por la carretera interestatal número 5.
Aproximadamente a las 4:00 horas, agentes asignados a la Estación de la Patrulla Fronteriza de San Clemente detuvieron un sedán plateado sospechoso en la I-5. Un equipo canino de la Patrulla Fronteriza, entrenado para detectar la presencia de personas ocultas, narcóticos y otro contrabando, realizó una “inspección discreta” del vehículo y alertó a los agentes para que continuaran la búsqueda.
Fue así que encontraron en el maletero del vehículo 40 paquetes envueltos en plástico dentro de bolsas de basura negras. En su interior había muchas pastillas azules, que en total dieron un peso de 47 kilos.
Generalmente, la incautación de fentanilo se da en pequeñas cantidades, tal es el caso de una mujer de 40 años, estadunidense que el 7 de mayo de 2025 fue detenida en el cruce internacional Paso del Norte en El Paso. Las drogas estaban ocultas en su vagina.
A las 3:00 horas, los agentes de la CBP seleccionaron a la mujer para un segundo examen. Durante la inspección, detectaron un objeto extraño oculto en su cuerpo: eran 113 gramos del opioide. Como en la mayor parte de los casos, esta venta no iba a ser masiva.
El fantasma de los cárteles: dimes y diretes
La guerra contra el fentanilo quedó decretada el 15 de diciembre de 2025, cuando el presidente de Estados Unidos firmó una orden ejecutiva para designar al fentanilo como “arma de destrucción masiva”, en la que además aseguró que estaba más cercana a “un arma química que a un narcótico”.
El discurso escaló tanto que el mandatario sugiere con insistencia que México es el “territorio” de los cárteles que abastecen el fentanilo que mata a estadunidenses, y el Estado mexicano es incapaz de tenerlo o está infiltrado por los grupos criminales. En esa lógica, Trump activa públicamente la idea de usar fuerzas estadunidenses contra organizaciones criminales en México.
Por su parte, la propia presidenta Claudia Sheinbaum insiste en que el tráfico de fentanilo desde México ha caído en el último año, información que ahora corroboró este diario a partir de las propias estadísticas de la agencia de Aduanas.
La mandataria también ha respondido de manera explícita que una intervención militar estadunidense sería “innecesaria”, y que el tema no está en discusión ya que toca directamente la soberanía nacional, la cual está inscrita en la Constitución mexicana.
ksh