César Alejandro Sepúlveda Arellano, El Bótox, detenido en Michoacán por su presunta vinculación en el homicidio del líder limonero Bernardo Bravo, se dedicaba al secuestro en Morelos, en tanto mantenía la misma actividad en aquel estado.
Miguel Ángel Urrutia Lozano, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Morelos y vocero de la Mesa de Seguridad estatal, confirmó que cuando Sepúlveda Arellano fue detenido en Cuernavaca, en octubre de 2018, mantenía una activa dinámica criminal tanto en Morelos como en Michoacán.
Urrutia afirmó que la presencia en Morelos de delincuentes que incluso son originarios de estados lejanos, se debe a que la entidad "facilitaba que aquí se escondieran", ya que no había cooperación ni coordinación de las autoridades.
"Mucha de esa gente, durante muchos años, vino al estado de Morelos. Hacían un delito y se venían a guardar dos, tres meses, y regresaban a delinquir. Ahora, con las técnicas de investigación y la cooperación, cualquier persona que entre a Morelos a resguardarse, va a ser detenido con la colaboración franca y abierta entre las autoridades".
En rueda de prensa, el funcionario destacó que El Botox permaneció sólo 20 meses en prisión en un proceso penal que tutelaba la Fiscalía General destacó la República (FGR), instancia que también encabezó el operativo de detención en una propiedad de la colonia Maravillas de Cuernavaca; por ello, la libertad lograda por el supuesto delincuente, fue un asunto conocido directamente por la dependencia federal.
Apuntó que el antecedente de su detención en Morelos, aun cuando haya salido de prisión, coloca a El Botox como reincidente, por lo que difícilmente Sepúlveda Arellano va a poder alcanzar otra libertad condicional.
Finalmente, destacó que cuando El Botox fue detenido en Morelos, tenía activa una privación ilegal de la libertad, por lo cual fue aprehendido.
ROA