Lo que parecía una cocina económica cualquiera en el norte de la Ciudad de México terminó convertido en el escenario de una investigación por homicidio, la cual movilizó a elementos de la Marina, policías de inteligencia y peritos forenses.
En una vivienda de la alcaldía Gustavo A. Madero, donde diariamente se servían comidas y se colocaban mesas para los clientes, autoridades capitalinas localizaron el cuerpo enterrado de un hombre que habría permanecido sepultado durante semanas debajo del mismo patio donde operaba el negocio familiar.
El hallazgo ocurrió tras un cateo realizado por agentes de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCdMx), personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y elementos federales, quienes ingresaron al inmueble luego de una investigación iniciada meses atrás.
Imágenes del operativo muestran a los peritos con trajes especiales trabajando dentro del domicilio mientras excavaban en el patio de la vivienda. Ahí, justo debajo de la zona donde presuntamente se instalaban las mesas para los comensales, fue localizado el cadáver. De acuerdo con información preliminar, el cuerpo presentaba mutilaciones: le faltaban ambas piernas, las cuales hasta el momento no han sido encontradas por las autoridades.
El cuerpo llevaba semanas enterrado
Fuentes cercanas a la investigación señalaron que el cadáver tendría al menos tres semanas enterrado, aunque no se descarta que el tiempo pueda ser mayor.
El operativo comenzó desde la noche previa al cateo y se extendió durante varias horas de la mañana y la tarde en el domicilio ubicado en la Gustavo A. Madero. En las imágenes captadas en el lugar se observa la presencia de ministerios públicos, fotógrafos forenses y especialistas trabajando en la recuperación del cuerpo.
Las autoridades excavaron dentro del patio de la casa hasta encontrar los restos humanos bajo tierra.
Posteriormente, realizaron las maniobras necesarias para extraer el cadáver y trasladarlo al servicio forense, con el fin de continuar con los estudios correspondientes.
Hasta ahora no se ha informado oficialmente la identidad de la víctima ni cuántas personas estarían relacionadas con el crimen, aunque las primeras líneas de investigación apuntan a integrantes de la familia que habitaba el lugar.
Una cocina económica encima del lugar del crimen
Uno de los aspectos que más ha impactado a vecinos y autoridades es que el sitio donde fue localizado el cuerpo funcionaba activamente como cocina económica.
En la fachada del inmueble todavía podían verse los anuncios que ofrecían sopa, arroz y distintos platillos caseros, mientras en el interior se desarrollaban las diligencias ministeriales.
Según las investigaciones, mientras el cuerpo permanecía enterrado en el patio, el negocio continuaba operando con normalidad y los clientes acudían diariamente a comer sin saber lo que había debajo del suelo.
La Fiscalía capitalina mantiene el inmueble bajo resguardo mientras continúan las indagatorias para esclarecer cómo ocurrió el asesinato, por qué el cuerpo fue mutilado y quiénes participaron en el crimen. Las autoridades prevén dar a conocer en las próximas horas más detalles sobre la identidad de la víctima y el origen de la investigación que condujo al cateo en el inmueble.