Una niña de dos años de edad, llamada Ayla Fernanda, murió en el Hospital Materno Infantil Magdalena Contreras, ubicado entre la avenida Luis Cabrera y la calle Lomas Quebradas, luego de que su padrastro la ingresara por supuestas cuestiones de salud.
El hombre explicó que la menor comenzó a sentirse mal antes de comenzar a vomitar; sin embargo, los médicos que revisaron a la niña le encontraron moretones en diversas partes del cuerpo; por lo cual el responsable fue detenido.
¿Qué se sabe Ayla Fernanda?
Al respecto, la jefa de información del programa C4 en Alerta, Michelle Mejía —en el espacio de Carlos Jiménez— informó que la madre de la menor la dejó encargada con su pareja sentimental, quien presuntamente la habría golpeado hasta provocarle la muerte.
Una vez que las autoridades indagaron en los hechos, el sospechoso, de 17 años de edad, identificado como Hugo Orlando 'N', fue detenido por agentes de la Policía de Investigación (PDI) de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México, entre el sábado 21 y domingo 22 de febrero.
El acusado fue presentado ante la Fiscalía de Justicia Penal para Adolescentes, ya que también es un menor de edad. Cabe señalar que la madre de la víctima tiene 17 años de edad.
Protocolo para juzgar este tipo de casos
El Protocolo para Juzgar con perspectiva de Infancia y Adolescencia es un manual elaborado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) desde el 2012.
En su versión más actualizada, el manual consta de 283 páginas divididas en cuatro capítulos que explican cómo se debe de actuar ante un caso en el que los derechos de un menor de edad estén de por medio.
El objetivo del Protocolo es reunir en un sólo documento la normatividad, los criterios de la judicatura y los estándares internacionales que hacen efectivos los derechos de la infancia; convirtiéndose en un referente nacional.
El Protocolo está basado en lo que dicen la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes; un nuevo sistema de justicia penal; el prolífico desarrollo jurisprudencial de la Suprema Corte; múltiples estándares internacionales establecidos desde el sistema interamericano; y la emisión de observaciones e informes del sistema universal de derechos humanos.
El protocolo considera que la niñez no es simplemente una fase de transición a la vida adulta, sino que “la infancia y la adolescencia son formas de ser persona”; por lo cual no pueden ser definidas a partir de la dependencia o subordinación a la gente adulta.
Es por eso que en el primer capítulo del manual se abordan los criterios jurídicos aplicables para los casos en los que intervenga una menor de edad, con el objetivo de garantizar la asistencia necesaria al niño y a quienes cuidan de él.
RM