Se informó por parte de las autoridades que un joven de 22 años fue localizado sin vida la mañana de este viernes en el cauce del río Mascota, luego de que la tarde del jueves ingresara al agua para refrescarse y posteriormente desapareciera.
El hallazgo se registró alrededor de las 8:20 horas, a la altura de la colonia Getsemaní, en la delegación de Ixtapa, dentro del municipio de Puerto Vallarta.
Las operaciones de búsqueda del cuerpo no pudieron ser completadas hasta el día siguiente
El cuerpo fue encontrado metros abajo del punto exacto donde el joven fue visto con vida por última vez, atorado entre ramas y maleza dentro del propio cauce del río.
De acuerdo con los reportes recabados en el lugar, el joven era originario del estado de Puebla y se desempeñaba como trabajador en un conocido restaurante de comida china ubicado en la misma delegación de Ixtapa.
La tarde del jueves, aprovechando un momento de descanso, decidió acudir al cuerpo de agua acompañado de su novia, identificada como Zaira.
Cerca de las 18:00 horas, el joven ingresó al agua con la intención de sofocar el calor y refrescarse un momento; sin embargo, tras sumergirse en una zona profunda, ya no volvió a salir a la superficie, lo que desató momentos de angustia y desesperación en el sitio.
Ante la emergencia, su acompañante solicitó de inmediato el apoyo de las autoridades a través de los números de rescate. Elementos de seguridad pública y cuerpos de auxilio arribaron al lugar e iniciaron rápidamente las labores de búsqueda en la zona.
Desafortunadamente, los trabajos tuvieron que ser suspendidos alrededor de las 21:00 horas debido a la falta de visibilidad y a las peligrosas condiciones del terreno durante la noche.
Este viernes, en punto de las 7:00 horas, personal especializado de la Unidad de Protección Civil y Bomberos de Puerto Vallarta reanudó el operativo de rastreo por agua y tierra.
Tan solo una hora y 20 minutos después de reiniciar las maniobras, los rescatistas localizaron el cuerpo atorado dentro del cauce.
Los elementos de rescate realizaron las maniobras correspondientes para la extracción del cadáver y, posteriormente, hicieron la entrega oficial a los camilleros del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF).
El personal pericial se encargó de trasladar el cuerpo a sus instalaciones para practicarle la necropsia de ley y continuar con los trámites correspondientes para la posterior entrega a sus familiares.
CH