La fachada de un vecino aparentemente tranquilo ocultaba una de las investigaciones criminales más impactantes del país. En una vivienda de la colonia Lomas de San Miguel, en Atizapán de Zaragoza, Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como El Monstruo de Atizapán o El Caníbal, habría cometido asesinatos y ocultado los restos de sus víctimas durante un periodo prolongado.
El caso salió a la luz el 15 de mayo de 2021, cuando policías acudieron al domicilio para investigar la desaparición de una mujer. Al ingresar al inmueble, encontraron a Mendoza Celis mientras desmembraba un cadáver. La intervención derivó en su detención y en el aseguramiento de la vivienda, donde los investigadores descubrieron indicios de otros posibles crímenes.
¿Qué encontraron en la casa del Monstruo de Atizapán?
La inspección del inmueble reveló una escena que obligó a ampliar las diligencias ministeriales. Peritos localizaron fragmentos óseos enterrados en el patio y almacenados en recipientes y cajas, además de credenciales para votar, ropa, calzado y pertenencias personales de varias mujeres.
Los reportes del caso documentaron el hallazgo de alrededor de 3 mil 800 restos óseos. Cada fragmento representaba una posible pieza para reconstruir lo ocurrido: los especialistas debían analizar los restos, establecer correspondencias e intentar identificar a las víctimas mediante estudios antropológicos y genéticos.
Las autoridades investigaron si el domicilio había sido utilizado durante años para cometer homicidios y ocultar cuerpos. A Mendoza Celis se le relacionó con al menos 30 asesinatos y desapariciones, aunque el número total de víctimas no debe confundirse con la cantidad de restos recuperados ni con los casos acreditados judicialmente.
El apodo de El Caníbal también acompañó la cobertura mediática tras las versiones sobre una presunta antropofagia.
¿Cómo pudo pasar desapercibido durante años?
Una de las preguntas más inquietantes del expediente es cómo Mendoza Celis pudo mantener la normalidad ante su entorno mientras cometía crímenes dentro de su vivienda.
El hombre llegó a desempeñarse como presidente del Consejo de Participación Ciudadana de su municipio. Algunas reconstrucciones del caso describieron que sus vecinos lo consideraban atento y servicial, una imagen que decayó con los hallazgos posteriores.
El caso también puso a prueba la respuesta institucional frente a las desapariciones de mujeres. La investigación evidenció la importancia de conectar expedientes, revisar antecedentes y reconocer patrones que podrían pasar inadvertidos cuando cada desaparición se analiza de manera aislada.
La investigación criminalística no se limitó a examinar el inmueble, ya que implicó recuperar evidencias, reconstruir los hechos y tratar de devolverles la identidad a las posibles víctimas.
Las sentencias que recibió el feminicida serial
Tras su detención en 2021, Mendoza Celis enfrentó procesos por feminicidio. Acumuló ocho sentencias: una condena vitalicia, otra de 92 años de prisión y seis más de 55 años cada una.
Su permanencia en prisión se prolongó hasta que presentó complicaciones de salud. El 15 de julio de 2025 fue trasladado del Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tenango del Valle al Hospital General Adolfo López Mateos, en Toluca, debido a problemas respiratorios asociados con estenosis traqueal y neumonía nosocomial.
Las autoridades reportaron entonces que su estado era grave y que permanecería hospitalizado hasta lograr estabilizarlo. Finalmente, su muerte fue reportada este jueves 29 de octubre.
Con información de Mario C. Rodríguez e Iván Ríos Gascón