M+.- Lo que comenzó con un reporte ciudadano por el olor a solventes que llegaba desde un dren pluvial terminó por llevar a las autoridades hasta una empresa que, meses después, sería asegurada por la Fiscalía General de la República (FGR) ante la sospecha de que en sus instalaciones se procesaba combustible de manera ilícita.
Se trata de Lete S.A. de C.V., ubicada en la calle Sur 2 del Parque Industrial de Tizayuca, en Hidalgo, al norte de la Zona Metropolitana del Valle de México, una empresa que ya había sido clausurada desde mayo por el gobierno municipal debido a las descargas ilegales de sustancias químicas que fueron detectadas directamente en un dren pluvial.
El caso adquirió una nueva dimensión el 4 de agosto, cuando la FGR aseguró el inmueble como parte de un operativo contra instalaciones presuntamente utilizadas para el procesamiento ilícito de combustible.
Durante el cateo fueron localizados 456 mil 300 litros de posible hidrocarburo o producto químico, además de decenas de contenedores y equipo de cómputo.
A diez días del aseguramiento federal, un recorrido realizado por MILENIO permitió constatar que el inmueble permanece sin vigilancia exterior visible.
Los únicos elementos que advierten sobre la intervención de las autoridades son los sellos de aseguramiento colocados por la FGR y los de clausura total de la Secretaría de Infraestructura, Control Urbano, Ecología y Servicios Públicos Municipales.
Los sellos fueron colocados en la puerta de acceso y en dos zaguanes, pero no hay personal de la FGR, del Ejército o de la Guardia Nacional resguardando el exterior, ni cintas que impidan acercarse al inmueble, ubicado frente a la empresa Voltran.
En el acceso principal también permanece una hoja impresa en la que se autorizó la orden de cateo de la empresa, localizada en la calle Sur 2, manzana VI, lote 21, colonia Industrial, Tizayuca.
El sello colocado por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada establece que el inmueble está relacionado con la carpeta de investigación FED/FEMDO/FEIDMHRV-MOR/1288/2026, abierta a partir de las indagatorias federales sobre el probable procesamiento ilícito de combustible.
El olor a solventes llevó a las autoridades hasta Lete
La intervención municipal ocurrió meses antes del operativo federal.
El 10 de mayo, el gobierno de Tizayuca recibió reportes ciudadanos por la presencia de olores incómodos asociados con sustancias químicas que eran descargadas hacia un dren pluvial.
La presidenta municipal de Tizayuca, Gretchen Atilano Moreno, explicó en entrevista con MILENIO que personal de las áreas competentes acudió al sitio para verificar los reportes y confirmó el vertimiento de solventes.
Tirar los químicos al drenaje acabó por delatar la actividad ilícita.
El dren atraviesa algunos fraccionamientos, entre ellos la Unidad Habitacional Nuevo Tizayuca, por lo que los habitantes comenzaron a percibir el olor y solicitaron la intervención de las autoridades.
“Que además pasa por algunos fraccionamientos, Unidad Habitacional Nuevo Tizayuca, entonces eso hace que desprenda un olor muy incómodo, atendimos el llamado, fuimos con las áreas competentes, Ecología y Medio Ambiente y ahí se descubre que vertieron los solventes, ahí es donde se hace la clausura total el 25 de mayo”, explicó.
La inspección derivó en una clausura total el 25 de mayo, al considerar que las actividades representaban un riesgo inminente de desequilibrio ecológico o contaminación, con posibles repercusiones para los ecosistemas, sus componentes y la salud pública.
“Revisamos Ley, con las facultades que tenemos se atendió, acudimos y realizamos esta acción (la clausura total) y ya después vino el aseguramiento (de la FGR), la información que en su momento llegase a necesitar la Fiscalía General de la República seguiremos en colaboración”, sostuvo la presidenta municipal.
El ayuntamiento presentó además dos denuncias ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa): una relacionada con la detección de solventes en el dren pluvial y otra derivada de hallazgos posteriores relacionados con las actividades de la empresa.
Una empresa dedicada al manejo de solventes
De acuerdo con su sitio oficial en internet, Lete se dedicaba a actividades relacionadas con procesos químicos y manejo de solventes, entre ellas el tratamiento de aguas residuales provenientes de procesos industriales, recuperación de solventes mediante destilación, maquila de destilación y elaboración de productos nuevos y recuperados.
También reportaba entre sus actividades la compra de solventes usados para su recuperación, así como la venta de solventes recuperados y la distribución de solventes especializados.
El manejo de estas sustancias es precisamente el antecedente que llevó al gobierno municipal a intervenir en mayo, cuando las descargas fueron detectadas en el dren pluvial.
La presidenta municipal aseguró que, después de la colocación de los sellos de clausura total, Lete dejó de operar, debido a que legalmente no podía reabrir sus instalaciones.
“Con la clausura total no se podía abrir”, puntualizó.
Atilano Moreno evitó adelantar conclusiones sobre la posible actividad ilícita detectada posteriormente por la autoridad federal y señaló que corresponderá a la FGR determinar qué ocurría en el inmueble y si existe responsabilidad penal.
“Lo que estuvo en competencia del gobierno municipal se atendió y se hizo de manera profesional y ahí está, que fue la clausura total, las instituciones están trabajando y hay coordinación”, concluyó.
La FGR encontró 456 mil litros de posible hidrocarburo
El 4 de agosto, la FGR informó que, como parte de la Estrategia Nacional contra el Robo de Hidrocarburos y en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Guardia Nacional y Pemex Logística, desplegó acciones para identificar y desarticular cuatro centros de procesamiento ilícito de combustible.
Dos de las instalaciones se encontraban en San Luis Potosí, una en Morelos y otra en Hidalgo, específicamente en Tizayuca, donde las autoridades federales habían identificado una instalación que probablemente era utilizada para el procesamiento de combustibles.
Durante el cateo, la Fiscalía aseguró el inmueble y localizó 32 contenedores con capacidad de mil litros y otros 25 con capacidad para cinco mil litros cada uno.
En el lugar también fueron encontrados 456 mil 300 litros de posible hidrocarburo o producto químico, así como documentación diversa, un aparato electrónico, monitores y equipo de cómputo, elementos que quedaron incorporados a la investigación federal.
El volumen de sustancias encontrado colocó bajo una nueva dimensión un inmueble que ya había sido objeto de una clausura ambiental meses antes, después de que una descarga de solventes hacia un dren pluvial provocara reportes de los habitantes y llevara a las autoridades municipales hasta la empresa.
¿Qué establece la Ley de Hidrocarburos?
La Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Cometidos en Materia de Hidrocarburos establece penas de 20 a 30 años de prisión y multas de 20 mil a 25 mil veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización vigente para quien sustraiga hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos de ductos, vehículos, equipos, instalaciones o activos sin derecho y sin consentimiento de quienes legalmente pueden disponer de ellos.
La misma legislación contempla sanciones para quien aproveche hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos sin derecho y sin consentimiento de asignatarios, contratistas, permisionarios, distribuidores o de quien pueda disponer de ellos conforme a la ley.
El caso de Tizayuca se encuentra ahora bajo investigación de la Fiscalía General de la República. Será la autoridad federal la que determine la naturaleza de los productos encontrados y establezca si la empresa estaba relacionada con actividades ilícitas en materia de hidrocarburos.
Mientras las indagatorias avanzan, los sellos permanecen colocados en el inmueble donde una descarga ilegal de solventes al drenaje había encendido meses antes las primeras alertas.
La diferencia es que ahora la empresa está bajo aseguramiento federal y en su interior fueron localizados cientos de miles de litros de posibles productos relacionados con la investigación por procesamiento ilícito de combustible.