Es julio de 2016. En el área metropolitana de Memphis, Tennessee la venta de cocaína, heroína y marihuana enciende las alertas de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). Fue cuestión de tiempo para que los agentes antinarcóticos dieran con la célula detrás de la distribución a nivel local, pero también con sus proveedores: el Cártel de Sinaloa.
Lo que inició como una investigación por narcomenudeo terminó escalando a los peldaños más altos de la organización delictiva, sin embargo, al seguir el rastro de la cocaína que se distribuía en territorio estadunidense, la DEA no llegó a un Chapo Guzmán o a un Mayo Zambada sino a una mujer de la que poco se hablaba y que, hasta entonces, había logrado operar desde las sombras: Marisela Flores Torruco, la Dama de Hierro.
Fueron los mismos tabiques de la cocaína que contrabandeaba los que la delataron a aquella mujer y a su red de colaboradores. En junio de 2017 autoridades en Memphis lograron el aseguramiento de 14 kilogramos de cocaína que llevaban marcadas leyendas como "ROLEX", "SWASTICA" y "XXX", todas vinculadas al cártel sinaloense y en específico a la Dama de Hierro quien colaboraba con otro traficante guatemalteco identificado como Silvestre Mendoza.
La historia de Marisela Flores Torruco quedó eclipsada por la de capos de la vieja guardia o la de otras mujeres involucradas en el lucrativo negocio como Sandra Ávila Beltrán -La Reina del Pacífico- o Enedina Arellano Félix -La Narcomami-, no obstante, sus alcances operativos fueron durante años el enlace clave para traficar cocaína desde Centro y Sudamérica a Estados Unidos.
¿Quién es La Dama de Hierro?
La información sobre cómo Marisela Flores Torruco se involucró en el narcotráfico es escasa, no obstante, de lo que sí dan cuentan testimonios asentados en diversos documentos judiciales presentados en cortes estadunidenses es de que lo realizó al lado de dos de sus hermanos: Jesús y Samuel Flores Torruco.
Contrario al estereotipo de los narcotraficantes mexicanos, la historia de la Dama de Hierro no se ubica en el norte del país sino en el sureste. Estados como Chiapas, Tabasco e incluso Veracruz fueron el centro de operaciones de la mujer que logró establecer negocios con organizaciones criminales colombianas para la importación de toneladas de cocaína.
La estructura de su organización era familiar. La Dama de Hierro operaba junto a su entonces pareja sentimental, José Francisco Mendoza Gómez alias Yiyo -quien llegó a ser parte de Los Zetas- pero también con dos de sus hijos que tuvo antes identificados como Alfonso y José Padilla Flores, mejor conocidos como Poncho o CR7 y Pepe o Goni respectivamente.
Si bien entre la familia se encargaban de la operación logística del tráfico de cocaína, a su estructura se sumó otro eslabón clave: Qiyun Chen, alias Chinaloa. Originario de China, dicho hombre era el encargado de operar meticulosos esquemas financieros en miras de lavar el dinero que la organización Flores - Torruco obtenía de sus actividades ilícitas.
La proveedora de cocaína
La discreción con la que operó la organización Flores Torruco no era equivalente a la cantidad de cocaína que movían por el continente americano. De acuerdo con las propias investigaciones estadunidenses, los alcances operativos del grupo criminal de la Dama de Hierro se extendían desde México a países como Colombia, Panamá, Honduras, Costa Rica y Guatemala.
La logística de los envíos se coordinaba tanto vía marítima como aérea e incluso en tierra a través de trailers que cruzaban la frontera sur. Una vez en territorio mexicano, parte de los cargamentos era delegado a operadores del Cártel de Sinaloa que se encargaban de su trasiego a Estados Unidos. Independiente a ellos, Marisela Flores Torruco también tejió su propia red de contrabando que se extendía a ciudades como Nueva York, McAllen y Houston.
Según se expone en documentos judiciales, una de las principales rutas de la red de la Dama de Hierro consistía en transportar vía marítima los cargamentos de cocaína de Colombia hasta Panamá para, posteriormente, ser trasladada vía terrestre hasta la frontera sur de México.
"FLORES-TORRUCO brinda apoyo financiero y logístico a personas que trafican cocaína directamente desde Colombia a Panamá y a través de Centroamérica. FLORES-TORRUCO se encarga de transportar o transferir las ganancias obtenidas a lo largo de la cadena de suministro", se lee en la acusación presentada ante una corte federal del Distrito Este de Virginia.
Junto a la Dama de Hierro en dicho documento judicial también aparecen como coacusados su pareja, José Francisco Mendoza Gómez alias Yiyo, su operador financiero Qiyun Chen y sus hijos Alfonso y José Padilla Flores. Además del rol que cada uno desempeñaba en la organización delictiva, también se detalla parte de la operación logística para transportar los cargamentos de cocaína así como los sobornos que pagaban a autoridades mexicanas para su libre tránsito en México.
Sus alcances no eran menores. Tan sólo la diligencia de la DEA en Memphis logró asegurar 2 mil 300 kilogramos de cocaína directamente coordinados por Marisela Flores Torruco. En ese mismo año, 2017, también les fue incautado un cargamento de 971 kilogramos de cocaína procedentes de un proveedor colombiano en Panamá. Posteriormente la organización de la Dama de Hierro y Yiyo transfirió alrededor de 450 mil dólares a esos mismos proveedores para saldar una deuda y, a su vez, asegurar el envío de otros 500 kilogramos que también terminarían por ser incautados en Centroamérica.
“Aproximadamente el 5 de junio de 2017, Flores-Torruco le comunicó al acusado que tenía aproximadamente 500 kilogramos de cocaína destinados a ser transportados a lo largo de una ruta desde o cerca de Veracruz, México, hasta un lugar en o cerca de la Ciudad de México, México”, precisa la acusación en contra de José Francisco Mendoza Gómez, alias Yiyo.
Asimismo, otro caso abierto en contra de un traficante identificado como Jesús Rauda Ávila, alias Marlboro Man, precisa que su colaboración con la red de Marisela Flores Torruco hizo posible que entre 2016 y 2017 fueran enviados a Estados Unidos aproximadamente mil 900 kilogramos de cocaína con un valor estimado de diez millones de dólares.
El caso en Estados Unidos se construyó a través de una serie de aseguramientos de cocaína pero también a la intervención de comunicaciones entre la Dama de Hierro y su pareja Yiyo en donde no sólo discutían el envío y entrega de cargamentos de cocaína sino también amedrentamientos en contra de sus rivales.
“Entre abril y mayo de 2017, aproximadamente, Flores-Torruco se comunicó con el acusado y Alfonso Padilla-Flores para planificar un secuestro dirigido a la familia de un narcotraficante rival que había robado 250 kilogramos de cocaína a la organización. Esta última pagó a un militar mexicano para que interceptara las conversaciones telefónicas del narcotraficante rival”, narra otra parte de la acusación que pesó en contra de Yiyo.
En los mensajes intervenidos, la Dama de Hierro le ordena a José Francisco Mendoza Gómez tomar ciertas medidas para planear el secuestro, incluyendo el envío de otros miembros de la organización para vigilar el área en donde se podrían encontrar las víctimas.
Del mismo modo, en la conversación se discute contactar a jefes de plaza del Cártel del Golfo con la influencia suficiente para contrabandear cargamentos por los cruces fronterizos de Tamaulipas. Entre los candidatos trascendieron los alias de Panilo y Primito, quien se presume operaba entonces en Camargo.
Violencia, secuestros, asesinatos y toneladas de cocaína moldearon la trayectoria criminal de Marisela Flores Torruco durante más de una década. Si bien su bajo perfil y la influencia que alcanzó por sus vínculos con grandes organizaciones del narcotráfico le permitieron operar desde las sombras, su suerte no tardaría en agotarse.
La caída en Colombia
El amplio historial delictivo de la Dama de Hierro motivó que Interpol emitiera una ficha roja para localizarla. Tras días de investigación y una coordinación con autoridades colombianas, en julio de 2017 finalmente Marisela Flores Torruco fue arrestada en Bogotá.
La narcotraficante mexicana había arribado a Colombia como turista para ocultarse y evadir a las autoridades, sin embargo y de acuerdo con la Policía Nacional de aquel país, diversos operativos permitieron ubicar a quien catalogaron como una allegada de Joaquín El Chapo Guzmán, cofundador del Cártel de Sinaloa.
Aproximadamente un año después de su arresto, Marisela Flores Torruco fue extraditada a Estados Unidos para enfrentar el cargo por tráfico de cocaína que pesaba en su contra. Al igual que otros narcotraficantes, la Dama de Hierro se declaró culpable y, aunque no se precisan las condiciones de su rendición, trascendió que fue sentenciada a pasar 200 meses en prisión, alrededor de 16 años.
Hasta el momento en el que se escribe esta nota, la Dama de Hierro cumple su condena en el centro federal médico y de seguridad FMC Carswell en Texas mientras que su historia desmiente que la cúpula del narcotráfico fuera estrictamente masculina. Mientras los reflectores mediáticos apuntaron a los capos de siempre, Marisela Flores Torruco demostró que las mujeres no solo han sido espectadoras o víctimas, sino piezas operativas indispensables en el mapa del crimen transnacional.
ATJ