La venganza del ‘Mayo’ Zambada: El día que pistoleros del Cártel de Sinaloa cazaron al asesino de un hijo de ‘Don Adán’

Los Salazar se convirtieron en aliados clave para la organización delictiva en Sonora, lo que implicó que durante algunos años sus cofundadores les brindaron protección y apoyo.

'Don Adán' y 'El Mayo' tuvieron una estrecha de relación de negocios y protección durante el auge del Cártel de Sinaloa | Especial
Ciudad de México /
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Entre los capos de la vieja guardia del narcotráfico en México existió un código: la familia no se toca. A través de los años, traiciones y ambiciones desdibujaron aquel principio del hampa mexicano, por ejemplo, en el Cártel de Sinaloa existieron casos como el asesinato de los pequeños hijos de Héctor El Güero Palma, el de Édgar Guzmán López y uno poco recordado: el de Alonso Salazar, hijo del líder de Los Salazar en Sonora.

Adán Salazar Zamorano se consolidó desde la década de los noventa como un aliado clave para la organización delictiva que fundaron Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada. De acuerdo con reportes de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), en un inicio Don Adán -como es mejor conocido- se involucró en la producción y tráfico de marihuana.

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Además de llegar a ser también lugarteniente de El Chapo, la confianza que ambos capos sinaloenses le otorgaron a Adán Salazar lo llevó a consolidar su propia facción del Cártel de Sinaloa en Sonora y algunos municipios de la sierra de su natal Chihuahua. Con Los Salazar controlando uno de los principales corredores fronterizos, los negocios se estrecharon entre capos, pero también las rivalidades con otras organizaciones delictivas.

Como suele ocurrir dentro de los clanes familiares, fue cuestión de tiempo para que los hijos de Don Adán se involucraran en el lucrativo negocio de su padre. Si bien fueron Jesús Alfredo y Adán Salazar Ramírez -alias El Muñeco y El Indio respectivamente- los que mayor notoriedad cobraron, la violencia alcanzó a otros de sus consanguíneos.

El asesinato del hijo de Don Adán

Los hechos se suscitaron en la primera década de los 2000 | Foto ilustrativa: Archivo.

Durante el auge del Cártel de Sinaloa, tras la primera fuga de El Chapo Guzmán en el penal de Puente Grande, múltiples células delictivas se alinearon para operar bajo el amparo de la organización sinaloense. Desde Sonora y hasta Michoacán, la aclamada Ruta del Pacífico se consolidó como un importante corredor de tráfico de drogas.

Eventualmente, el poderío que comenzaron acumular no sólo los puso en el radar de autoridades estadunidenses sino también de grupos criminales rivales que buscaron arrebatarles el control de plazas y rutas clave para el lucrativo negocio. Para Los Salazar en Sonora la violencia comenzó a crecer entre 2003 y 2004. Tal y como Jesús Alfredo Salazar Ramírez narró a su abogado, la disputa con otras organizaciones delictivas comenzó a poner a su familia en peligro.

“En aquel momento, los Salazar recurrieron a poderosos aliados en busca de protección y ayuda. La amenaza existencial para la familia de Alfredo se hizo evidente de inmediato”, expuso su defensor en el memorándum de sentencia de El Muñeco al que tuvo acceso MILENIO.
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En 2005 llegó el primer golpe para Don Adán. En aquel año, uno de sus hijos identificado como Abelardo Salazar fue secuestrado por un comando armado… nadie volvió a saber de él. Dos años más tarde, la violencia volvió a la familia con el asesinato de Alonso.

Los detalles de su homicidio no fueron plasmados ni en el documento judicial consultado ni en reportes de prensa local de la época, no obstante y en miras de explicarle a juez al frente de su caso su historia familiar, El Muñeco sí recordó un crudo episodio en su vida que detonó el asesinato de su hermano y que terminó por apuntar a uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa: Ismael Zambada García.

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El asesinato de ‘El Indio’

Además de Abelardo y Alonso, otro hijo de 'Don Adán' fue asesinado en Navojoa. Tras el arresto de su padre y de su hermano, Jesús Alfredo Salazar Ramírez, El Indio asumió el liderazgo de la célula delictiva junto a su tío, José Crispín Salazar, no obstante, su trayectoria criminal se frustro al ser asesinado. En mayo de 2016 el cuerpo de Adán Salazar Ramírez fue abandonado a las afueras de una funeraria del municipio sonorense.

La venganza de El Mayo Zambada

'El Mayo' Zambada es cofundador del Cártel de Sinaloa. | DEA

El asesinato de Alonso Salazar no pasó desapercibido para miembros del Cártel de Sinaloa, al contrario, desató aún más violencia en el norte del país. Según da cuenta el memorándum de sentencia de El Muñeco consultado por MILENIO, en seguimiento al homicidio pistoleros al servicio de El Mayo Zambada cazaron al asesino del hijo de Don Adán.

Una vez identificado, aquel hombre fue secuestrado y trasladado hasta un rancho de ubicación no especificada a donde también fue invitado Jesús Alfredo Salazar Ramírez. Entonces, Los Mayos le presentaron al asesino de su hermano como una especie de trofeo.

Molesto por lo que había ocurrido con su consanguíneo, El Muñeco admitió haber golpeado al hombre que le entregaron los pistoleros de El Mayo Zambada, sin embargo y según precisa el documento judicial, se negó a asesinarlo cuando tuvo la oportunidad.

"Después de que Alfredo abandonara el lugar, los hombres de Zambada mataron al hombre que habían secuestrado", narra el memorándum de sentencia del hijo de Don Adán.
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El episodio deja entrever la lealtad que entonces existía entre la célula de Los Salazar y aquel Cártel de Sinaloa, el cual en aquellos años se mantenía como una organización unificada. Si bien El Mayo Zambada respondió por la agresión directa a su socio, años más tarde dicha afinidad entre grupos criminales terminaría por romperse.

Desde 2024, cuando Los Salazar optaron por continuar con el negocio del fentanilo pese a la prohibición ordenada por Los Chapitos, su longeva relación se fracturó. Los antiguos socios se transformaron en aguerridos rivales que, hasta la fecha, continúan disputándose territorios clave en Sonora.

El tiempo que Don Adán pasó en prisión eventualmente propició el ascenso al liderazgo de la organización delictiva a algunos de sus nietos, hijos de Jesús Alfredo Salazar Ramírez cuya liberación está programada para marzo de 2027 según dan cuenta reportes del Buró Federal de Prisiones (BOP, por sus siglas en inglés).

Con un nuevo liderazgo y tras emanciparse del Cártel de Sinaloa, Los Salazar pasaron de ser aliados clave a autodenominarse como el Cártel Independiente de Sonora, dejando atrás así aquella afinidad tanto con El Chapo y con El Mayo que los posicionó dentro hampa mexicano.

ATJ

  • Anel Tello
  • Periodista egresada de la FCPyS, UNAM. Amo los ositos cariñositos pero cubro temas de narcotráfico, justicia y seguridad. Aprendiz de realidades.

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