El reclutamiento forzado en México evolucionó con el uso de redes sociales, videojuegos e incluso máquinas de juego instaladas en pequeños comercios para captar a niñas, niños y adolescentes, advirtieron la antropóloga Elena Azaola y la periodista Marcela Turati, durante el Círculo de Escucha sobre el reclutamiento forzado y la trata de personas.
Las expertas advirtieron en el evento que tuvo lugar en el Colegio de San Ildefonso, institución que también estuvo a cargo de la organización del circulo de escucha, que estas estrategias permiten a los grupos del crimen organizado mantener un flujo constante de nuevos integrantes.
Hallazgo del rancho Izaguirre cambió el 'juego'
Para Elena Azaola, el hallazgo del rancho Izaguirre marcó un cambio en la forma en que se entiende el reclutamiento criminal en México.
La antropóloga explicó que, durante años, los cárteles crecieron principalmente mediante redes familiares, como ocurrió con los Arellano Félix, los Beltrán Leyva o los Guzmán Loera, pero ese modelo evolucionó hacia una infraestructura destinada a la captación de niños, niñas y jóvenes.
"El rancho Izaguirre puso en evidencia que México cuenta con una enorme infraestructura para el reclutamiento de personas que formaban parte de la sociedad en general".
La investigadora señaló que estos campamentos funcionaban para atraer personas mediante engaños, entrenarlas y obligarlas a integrarse a organizaciones criminales.
Turati consideró que las imágenes difundidas tras el hallazgo del Rancho Izaguirre fueron determinantes para dimensionar el problema, pues permitieron que familiares de personas desaparecidas reconocieran prendas y objetos que podían pertenecer a sus seres queridos.
"Si no hay video y si no hay imagen, la gente no lo cree", comento.
En ese sentido, se planteó la pregunta: "¿víctimas o victimarios?", ya que así como existen jóvenes que han desaparecido por culpa del crimen organizado, hay personas que por sus medios decidieron unirse a estos grupos delictivos por voluntad propia.
Las maquinitas: una nueva forma de captar menores
Entre las nuevas modalidades está el uso de máquinas de videojuegos instaladas en tiendas, papelerías y pequeños comercios de colonias y comunidades.
Azaola explicó que estos espacios, aparentemente inofensivos, se convirtieron en puntos de observación para integrantes del crimen organizado, quienes identifican a los menores que acuden con frecuencia y comienzan un proceso de acercamiento paulatino.
"Están estos cuates (sic) del crimen observando a los niños que juegan con las maquinitas. Se les acaban las monedas y les dan más", comento.
Detalló que el primer contacto suele parecer un gesto de amabilidad: regalar monedas para seguir jugando. Una vez establecido el vínculo, los reclutadores comienzan a ofrecer otros incentivos, como dinero fácil o drogas, principalmente metanfetamina, con el objetivo de crear una dependencia emocional y física que facilite su control.
"Ya no son solo monedas, les dan metanfetamina. La combinación entre juego y droga genera una dependencia que facilita su control".
Azaola advirtió que este mecanismo refleja cómo las organizaciones criminales han trasladado el reclutamiento a espacios cotidianos frecuentados por niñas, niños y adolescentes, aprovechando la escasa supervisión y la normalización de estas máquinas en muchas comunidades.
Señaló que la captación ya no ocurre únicamente mediante ofertas falsas de empleo o contactos familiares, sino también a través de actividades recreativas que parecen inofensivas.
En México, estas máquinas, al igual que las tragamonedas instaladas fuera de establecimientos están prohibidas por la Ley Federal de Juegos y Sorteos.
Además, en distintos operativos las autoridades han asegurado miles de equipos presuntamente vinculados con redes delictivas, debido a que en algunos casos funcionan como puntos de reunión, vigilancia o acercamiento para el reclutamiento de menores.
La periodista, Marcela Turati destacó que las estrategias de los grupos criminales no permanecen estáticas y constantemente buscan nuevas formas de acercarse a posibles víctimas.
"Impresionante cómo el crimen avanza con sus técnicas, no se detiene", señaló
Videojuegos y redes sociales sustituyen al reclutador tradicional
Azaola señaló que los grupos criminales también utilizan plataformas como TikTok, Facebook, X e Instagram, además de videojuegos como Free Fire y Roblox, para contactar adolescentes. Posteriormente trasladan la conversación a aplicaciones con menor moderación, como Discord, WhatsApp o Telegram.
"Los agresores suelen pedir al menor interactuar por Discord, WhatsApp o Telegram, plataformas en las que los contenidos no están regulados".
¿Cómo disminuir la violencia?
La antropóloga sostuvo que el problema no se resolverá únicamente con penas más severas, sino con políticas públicas enfocadas en prevenir el reclutamiento, informar a adolescentes sobre estas formas de captación y fortalecer la búsqueda inmediata de personas desaparecidas.
"Reducir el reclutamiento por parte de los cárteles es la única manera de reducir la violencia en México", subrayó.
Concluyó que, mientras las organizaciones criminales sigan encontrando nuevas formas de atraer jóvenes mediante engaños, redes sociales, videojuegos o las llamadas "maquinitas", el ciclo de reclutamiento, desaparición y violencia continuará alimentándose.
RM