En un llamado a la justicia y la acción internacional, el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Ramón Castro Castro, entregó al Papa León XIV el documento titulado Un nombre, mil voces. Los rostros y nombres de la desaparición forzada en México. La obra reúne rostros, historias y datos que documentan la crisis de más de 132 mil desapariciones en el país.
El escrito, elaborado en septiembre de 2026, consta de más de 200 páginas que buscan dar a conocer una tragedia que, lejos de ser un episodio pasajero, permanece como una herida abierta en la sociedad mexicana, que está lejana de terminar.
Está realizado con información del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, a cargo de la Comisión Nacional de Búsqueda de la Secretaría de Gobernación (Segob) y de la reconstrucción documental realizada por organizaciones de la sociedad civil.
¿De qué trata el documento?
El documento aborda la dimensión humana de la crisis a través de viñetas cotidianas que reflejan la ausencia: la guitarra que Marco dejó sobre su cama sin volver a ser tocada, el diario inconcluso de Alma, la cena de Navidad que José Luis lleva seis años sin preparar junto a su abuela, o los cumpleaños que Rocío se ha perdido.
Los creadores del documento señalan que estas historias representan a las más de 132 mil personas desaparecidas en México, cuyas vidas quedaron suspendidas en un limbo de incertidumbre. Lejos de tratarse de un problema superado, el texto subraya que el pasado insiste en instalarse en un presente prolongado, haciendo imposible imaginar un futuro habitable sin antes atender el reclamo de verdad y justicia.
El documento dividido en dos se muestra los rostros, nombres y lugar de desaparición de infancias, hombres, mujeres y adultos mayores, cuyas familias no han dejado de buscarlos, con desapariciones con más de 20 años hasta la actualidad, en la segunda parte se muestran solo los nombres de las personas desaparecidas.
Puntos clave en la crisis
El documento presentado al Sumo Pontífice también advierte sobre los retos estructurales que agravan la crisis, señalando directamente:
- La crisis forense y los niveles de impunidad.
- Cuerpos sin identidad que se van a la fosa común y familias que buscan.
- La desarticulación de las instancias públicas que impide contar con registros confiables.
- La necesidad de que el gobierno asuma su responsabilidad.
Asimismo, en el documento se incluye un enlace a un registro más amplio que compila datos de fuentes oficiales, como de la Comisión Nacional de Búsqueda y de organizaciones de la sociedad civil como Data Cívica, hasta agosto de 2026, unificando el testimonio de las familias con la constancia institucional.
Con esta entrega a las Naciones Unidas, a líderes internacionales y al Papa León XIV, las familias y los colectivos buscan que las autoridades nacionales e internacionales no solo se conmuevan, sino que se muevan a la acción para garantizar que ninguna persona desaparecida sea olvidada.
Puedes leer el texto que le fue entregado al Papa León XIV, AQUÍ.
AG