Internos del Centro Penitenciario El Castillo en Mazatlán, Sinaloa, protagonizaron una fuerte riña al interior de la cárcel, desde donde se escucharon detonaciones de arma de fuego.
Precisamente ayer, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) publicó el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, informe en el que estudiaron y revelaron las condiciones en las que se encuentran las cárceles mexicanas.
MILENIO hizo un análisis de los Centros de Reinserción Social (Cereso) —entre ellos El Castillo— para conocer las deficiencias y áreas de oportunidad del penal, y en el caso del Centro penitenciario de Mazatlán los resultados no son positivos.
El Castillo reprobó evaluación de la CNDH
La CNDH calificó los Ceresos de los 32 estados de la República Mexicana, pero si se centra uno en el Centro Penitenciario El Castillo se puede ver que reprobó con 5.25.
En 2025, El Castillo contaba con una capacidad máxima de presos de mil 699, de los cuales había mil 247 lugares ocupados en el caso de los hombres; mientras que las mujeres, la proporción era: 42 internas en un penal de 142.
Áreas de oportunidad
Entre los aspectos negativos de la cárcel destacan deficiencias en los servicios de salud y la separación entre hombres y mujeres, a pesar de que no hay hacinamiento en el penal.
También llama la atención que hay falta de prevención de violaciones a derechos humanos y de atención en caso de detección, así como insuficiencia de programas para la prevención y atención de incidentes violentos; y de vías para la remisión de quejas de probables violaciones a los derechos humanos. Otros de sus puntos rojos fueron:
- Deficiencias en la alimentación
- Deficientes condiciones materiales e higiene de instalaciones para alojar a las personas privadas de la libertad.
- Inexistencia o deficientes condiciones materiales e higiene de instalaciones para la comunicación con el exterior.
- Inexistencia o deficientes condiciones materiales e higiene de la cocina y/o comedores.
- Inexistencia o deficientes condiciones materiales e higiene del área médica
- Insuficiencia o inexistencia de instalaciones necesarias para el funcionamiento del centro
En cuanto las condiciones de gobernabilidad al interior del penal se detectaron deficiencias en el procedimiento para la imposición de las sanciones disciplinarias.
Así como falta de capacitación del personal penitenciario y de normatividad que rige al centro es decir, no hay reglamentos, manuales, lineamientos y disposiciones aplicables, y en el caso de que existan no se difunden y no están actualizados.
Otras de las problemáticas fueron la insuficiencia de personal de seguridad y custodia y la presencia de actividades ilícitas.
La CNDH también alertó por deficiencia en la atención a mujeres y menores que viven privados de su libertad, así como en la atención a personas LGBTTTIQ+. Estas son otras de sus áreas de oportunidad:
- Deficiente integración del expediente técnico-jurídico
- Deficiente separación entre procesados y sentenciados
- Inadecuada clasificación de las personas privadas de la libertad
- Inadecuada organización y registros para el cumplimiento del plan actividades
- Insuficiencia o inexistencia de actividades deportivas
Llama la atención que, en el 2025, se registraban cinco madres con el mismo número de hijos, respectivamente, viviendo en el penal.
Resultados positivos
No todo son malas noticias, ya que el informe reconoce a El Castillo por el número de personas privadas de la libertad con relación a la capacidad del centro, contar con actividades laborales y de capacitación, así como programas para la prevención de adicciones y de desintoxicación voluntaria.
RM