Es junio de 2010. La mañana de un jueves empieza a aclarear revelando a los ojos de transeútentes y agentes policiales una tétrica escena: el cadáver de un hombre colgado desde lo alto de un puente vehicular de la carretera a El Salto, Jalisco.
Entonces, la Guerra contra el Narcotráfico emprendida por el expresidente Felipe Calderón había dejado a su paso no sólo una ola incontenible de violencia sino también un reacomodo criminal del cual daba cuenta aquel cuerpo abandonado en la zona.
Escritos con marcador negro, en su tórax y piernas fue plasmado un mensaje dirigido a Los Torcidos: "Saludos, Nemesio Osegera (sic) Cervantes, alias El Mencho, Erick Valencia Salazar o Saúl Ulloa Cuevas, alias El 85, Martín Arzola Ortega, alias Negro o 53, Gustavo Cardona Chardini, alias El 52 y Nicolás Balcázar López, alias Bronco".
La amenaza en dicho episodio poco a poco sacó del anonimato a quienes posteriormente se convirtieron en fundadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), no obstante, no todos tuvieron el mismo destino. Mientras que El Mencho y El 85 se convirtieron en los liderazgos más notorios de la organización delictiva, a otros, como al 53, los alcanzó un destino tan violento como lo fue su ascenso criminal.
El inicio de la carrera criminal de El Negro
La trayectoria criminal de Martín Arzola Ortega inició como la de muchas otros miembros del crimen organizado: brincando de los delitos de fuero común al federal. La información sobre su vida personal es escasa, sin embargo, reportes del periodista Jorge Martínez para MILENIO dan cuenta de que, para 1998, El 53 ya se ubicaba como líder de una banda dedicada al robo de tráileres que operaba en la carretera libre a Morelia y en la autopista a Chapala.
Sus actividades como asaltante rápidamente colocaron a Martín Arzola Ortega en el radar de las autoridades, lo que lo llevó a pasar al menos ocho años en prisión.
Tras recuperar su libertad El 53 saltó a las grandes ligas del hampa mexicano al sumarse a las filas de una organización que, aunque mantuvo un bajo perfil, alcanzó un nivel operativo clave para la historia del narcotráfico en el país: el Cártel del Milenio.
Arzola Ortega operó como subordinado de Ramiro Pozos González, mejor conocido como El Molca o El 7, quien a su vez seguía las órdenes de Óscar Orlando Nava Valencia, El Lobo.
Entonces, el Cártel del Milenio formaba parte de la Federación, un conglomerado de grupos criminales que buscaron controlar la ruta del Pacífico bajo la dirección del ya consolidado Cártel de Sinaloa que por aquellos años aún encabezaban Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada.
Pese a mantener rencillas con grupos rivales del Golfo o la misma Familia Michoacana, los negocios ilícitos del Cártel del Milenio prosperaron hasta que arrestos y un abtimiento desataron una cruenta disputa.
La fragmentación del Cártel del Milenio
El 28 de octubre de 2009, con bombo y platillo, el Gobierno Federal anunció que, tras un enfrentamiento armado, elementos del Ejército Mexicano lograron la aprehensión de Óscar Orlando Nava Valencia, líder del Cártel del Milenio.
El Lobo, como era mejor conocido, fue identificado como uno de los colaboradores más cercanos de Ignacio Nacho Coronel, delegado del Cártel de Sinaloa que había sido enviado a Jalisco y Michoacán a "alinear" a las organizaciones criminales locales con La Federación.
"Óscar Orlando Nava Valencia, originario del estado de Michoacán, asumió el liderazgo de la organización 'Los Valencia' después de la detención de su tío Armando Valencia Cornelio efectuada el 15 de agosto de 2003 en Guadalajara, Jalisco", precisó el comunicado de autoridades federales.
Junto a El Lobo se ubicaba también su hermano Juan Carlos Nava Valencia, El Tigre, con quien coordinaba el traslado de cargamentos de cocaína desde Centro y Sudamérica que tenían como punto de destino el Puerto de Manzanillo en Colima.
El Tigre asumió el liderazgo del Cártel del Milenio tras el arresto de su hermano, no obstante, el siguiente golpe a su estuctura operativa no tardaría en llegar. Juan Carlos Valencia fue arrestado en mayo de 2010 dejando un panorama de incertidumbre para sus subordinados que, entonces, continuaban respondiendo a Nacho Coronel.
El punto sin retorno llegó dos meses después cuando dicho delegado del Cártel de Sinaloa fue abatido por el Ejército Mexicano en la colonia Colinas de San Javier en Guadalajara. Sin una sucesión clara del liderazgo, el Cártel del Milenio se fragmentó.
Por un lado, algunos de los integrantes, incluyendo a El Molca, defendieron bajo el nombre de La Resistencia el ascenso de Elpidio Mojarro Ramírez como su nuevo líder. Fue entonces cuando la amplia experiencia de El Pilo -como era mejor conocido- comenzaron a competir con la ambición y visión de un joven Nemesio Oseguera Cervantes que, apoyado por otros miembros de la organización como Erick Valencia Salazar -El 85- y Martín Arzola Ortega -El 53- se convirtieron en acreedores al mote de Los Torcidos.
Los Deltas y el liderazgo
La caída de Nacho Coronel y la fragmentación del Cártel del Milenio hicieron de Jalisco territorio de disputa para Los Torcidos y La Resistencia. El conflicto dejó a su paso una ola de violencia donde los enfrentamientos armados y el hallazgo de cuerpos se volvió una constante.
Al tiempo que combatían a sus rivales, El Mencho y sus aliados sentaron las bases de una organización que, antes de convertirse en el Cártel Jalisco Nueva Generación, se encargó de contar con su propia unidad sicarial: Los Deltas.
De acuerdo con reportes de la Procuraduría General de la República (PGR) recuperados por medios de comunicación locales, el encargado de encabezar dicho grupo armado fue Martín Arzola Ortega, El 53, quien además estaba al frente de las células de la organización delictiva que operaban en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá.
el dato...La evolución del Grupo Delta
En la actualidad Los Deltas son considerados como uno de los brazos armados más peligrosos y mejor equipados del Cártel Jalisco Nueva Generación. Investigaciones del gobierno estadounidense refieren que uno de los objetivos de dicha unidad sicarial es la agresión y asesinato de funcionarios de alto nivel como ha sido el caso del ex gobernado de Jalisco, Aristóteles Sandoval o el entonces titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch.Dicho objetivo se remonta también al 2018 cuando fueron vinculados con un atentado perpetrado en contra del entonces Secretario del Trabajo de Jalisco, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco.
Información obtenida por el periodista Jorge Martínez para MILENIO da cuenta de que el fundador del CJNG también era el encargado de contactar a personal de distintas corporaciones policiacas para obtener datos que facilitaran las operaciones de su organización criminal, incluyendo la localización de grupos rivales y la distribución de drogas en narcotienditas.
El amplio historial criminal que acumuló El 53, sumado a su posición dentro del organigrama del naciente Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) motivaron su reaprehensión en septiembre de 2011 durante un operativo desplegado por la Policía Federal en Guadalajara, Jalisco.
Martín Arzola Ortega fue trasladado al Centro Federal de Reinserción Social (CEFERESO) No. 1 en Almoloya de Juárez, Estado de México donde un juez de procedimientos de procesos penales federales lo sentenció a 24 años de prisión y a pagar una multa de 34 mil 878 pesos por su responsabilidad en la comisión de delitos contra la salud, delincuencia organizada y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.
Aunque por dicha resolución El 53 se perfilaba a pasar más de dos décadas en prisión, su defensa legal apeló la sentencia y promovió una serie de recursos que le permitió recuperar su libertad a finales de 2018. La suerte con la que corrió el fundador del CJNG en dicha ocasión se agotó rapidamente en un episodio igual de violento que su ascenso criminal.
El asesinato en Zapopan
En julio de 2019 una balacera al interior de un restaurante de comida rápida en la Plaza Galerías de Zapopan, Jalisco motivó una intensa movilización policiaca.
Los primeros reportes referían que al interior del establecimiento se encontraba la esposa y los hijos del entonces gobernador de Nayarit, Antonio Echeverría, sin embargo, pronto se revelaría que dicha familia no era el objetivo de aquel ataque armado.
Al fondo del restaurante, quedó tendido el cuerpo de Martín Arzola Ortega, quien se convirtió en víctima mortal de las balas de un arma de fuego detonada por un adolescente de 17 años.
Según dan cuenta los reportes del ataque, en miras de proteger a la familia del ex gobernador de Nayarit, sus escoltas repelieron la agresión y abatieron a aquel joven pistorlero que fue identificado como Brayan "N". El fuego cruzado también dejó cinco personas lesionadas, entre ellos comensales.
Despues de las diligencias de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Jalisco, el cuerpo del fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación fue reclamado por su esposa, marcando así el fin de su trayectoria criminal más no de su legado pues su socio, Nemesio Oseguera Cervantes, se encargó de convertir a la organización delictiva en una de las más prolíficas y peligrosas no sólo de México sino del mundo.
Casi siete años han transcurrido desde el asesinato de El 53 y, aunque también a El Mencho lo alcanzó su desafortunado destino, la historia da cuenta de que, así como sucedió con el Cártel del Milenio, el reacomodo criminal se pefila a inaugurar un nuevo capítulo para el Cártel Jalisco Nueva Generación y el hampa mexicano en donde las estructuras permanecen intactas y sólo cambian de protagonistas.
ATJ