A nueve años de los sismos de septiembre de 2017, que dañaron diversos planteles escolares de la Ciudad de México, el Gobierno capitalino , la Autoridad Educativa Federal en la CDMX, la alcaldía Iztapalapa y la Fundación Alberto Baillères se unieron para inaugurar este miércoles el Complejo Educativo Santa María Aztahuacan, en la alcaldía Iztapalapa, que beneficiará a más de 4 mil estudiantes de educación básica.
El complejo cuenta con 15 mil metros cuadrados de construcción y alberga el jardín de niños Fray Martín de Valencia, la primaria General Herminio Chavarría y la secundaria diurna número 198, Luis Pasteur, que operan en turnos matutino y vespertino.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, explicó que la reconstrucción fue resultado de un proyecto conjunto entre la Fundación Alberto Baillères, el Gobierno capitalino, la Autoridad Educativa Federal y la alcaldía Iztapalapa, cuyas gestiones comenzaron en 2020, tres años después de que los inmuebles resultaran afectados por los movimientos telúricos.
Durante la inauguración, Brugada reconoció la participación de la iniciativa privada en la recuperación de estos espacios y sostuvo que el acceso a instalaciones educativas de calidad no debe depender de las condiciones económicas de las familias.
“Las mejores escuelas no deben ser un privilegio de quienes más tienen. Donde hoy vemos aulas, bibliotecas y espacios para jugar mañana veremos vocaciones”, afirmó.
Brugada anunció que los tres planteles se incorporarán a los programas Do, Re, Mi, Fa, Sol por Mi Escuela y Mixtli Digital. Además, señaló que su administración ha destinado más de 14 mil millones de pesos a acciones y programas educativos, entre ellos 1, 2, 3, por mi escuela, que, de acuerdo con la mandataria, ha beneficiado a 700 planteles.
En tanto, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, destacó que contar con instalaciones seguras y adecuadas es fundamental para el aprendizaje y el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
El funcionario señaló que la recuperación de espacios escolares forma parte de los objetivos de la Nueva Escuela Mexicana, que busca vincular la enseñanza con las necesidades y características de las comunidades.
En representación de la Fundación Alberto Baillères, Alejandro Díaz de León destacó la colaboración entre instituciones públicas y organizaciones privadas para concretar el proyecto, mientras que la directora general de la fundación, Rosy Gluyas, llamó a convertir las nuevas instalaciones en espacios de aprendizaje, creatividad y convivencia.
CHZ