Comienza el cierre de la calle divisoria en los límites de Tampico y Altamira afectando a más de mil familias que tienen como único acceso y salida para acudir a la escuela al trabajo o sus actividades cotidianas.
Se trata de una empresa particular que tras la construcción de un pequeño fraccionamiento cerró por completo la calle antes mencionada donde ya ha comenzado a levantar una barda generando la inconformidad entre los vecinos que aseguran que están dispuestos a derribarla en el caso de que la concreten.
Antonia Torres Hernández, una de las perjudicadas, mencionó que ahora para salir de la colonia Luis Donaldo Colosio deben de rodear hasta un kilómetro y esto también es afecta en el caso de querer salir de emergencia, ya que en el único acceso que queda hay una gasolinera y una gasera lo que consideran es una bomba de tiempo.
SJHN