La historia de Puebla no podría entenderse sin su relación con España que data de hace 500 años y que, a la fecha, está presente en la religión y el patrimonio arquitectónico. Si antaño eran las tocinerías, los molinos de trigo y las fábricas textiles de inversiones ibéricas, hoy la comunidad con ascendencia española sigue presente y apuesta por el comercio, la tecnología, así como proyectos de economía incluyente.
Si existen elementos que caracterizan a gran parte de los poblanos son el gusto por la talavera, hasta el equipo de futbol con la emblemática franja azul, todos con raíces españolas.
En la actualidad, la comunidad española es representativa con más de 11 mil personas entre asturianos, leoneses, gallegos y catalanes. “Puebla de españoles” fue el principio de la fundación de la ciudad en 1531; a pesar de la distancia y tiempo, ambos puntos geográficos se mantienen unidos con un intercambio comercial, según la Secretaría de Economía, cercano a los 400 millones de dólares.
El Club Puebla y la industria textil
A los 17 años, Joaquín Díaz Loredo, futbolista procedente de Pola de Siero, Oviedo España, llegó a México en barco con apenas estudios de primaria, sin imaginar que, con el paso del tiempo, su pasión por este deporte lo llevaría a fundar el primer equipo de futbol Puebla FC y a la vez, aportar al desarrollo de la industria textil en el estado.
Juaco, así conocido por familiares y amigos, pisó suelo mexicano el 10 de octubre de 1923 para “Hacer las Américas”, una expresión que se utiliza para explicar la emigración de españoles que se dio a principios del siglo XX.
Díaz Loredo fue jugador en el conjunto Excélsior; sus actividades de trabajo lo llevaron a vivir a Pachuca, Hidalgo, donde alineó para el España de Pachuca, coronándose campeón del torneo. Después jugó para el Club España y se desempeñó como centro medio del Club Asturias, relató a MILENIO Puebla Joaquín Díaz Cid, hijo del fundador del conjunto camotero.
“Por aquel entonces, se dio la fusión de los dos equipos representativos de la colonia española de Puebla, prevaleciendo el nombre del España y don Joaquín no podía quedarse en un fuera de lugar. Cubrió, por méritos propios, el puesto de medio izquierdo para el nuevo equipo donde terminó su vida como jugador”.
Gracias a un conocido que le ofreció empleo en una fábrica textil, de inmediato hizo vida en la capital del estado, primero como administrador de la fábrica La Regla y más tarde compró con un socio toda una manzana en ese corredor para fundar Hilados Blanca.
Su afición y pasión por el fútbol, llevaron a don Juaco a buscar un equipo que diera identidad a Puebla, pero se necesitaba dinero.
Junto con los empresarios Alfonso Sobero, Roberto Cortázar, José González Cobián, y Antonio Cuervo, logró sentar las bases para fundar el Puebla FC con españoles residentes en la angelópolis, el cual quedó constituido el 7 de mayo de 1944, debutando en Veracruz dentro del Torneo de Copa 43–44.
Además, buscó que la playera que hoy viste el equipo camotero diera sentido de pertenencia, de ahí, que está inspirada en los colores de la talavera.
Asimismo, don Joaquín, Roberto y Alfonso hicieron una donación de terrenos para que la comunidad española dispusiera de ellos, construyendo el parque recreativo El Mirador, lo que ahora se conoce como Parque España, un centro social, recreativo y cultural, ubicado al suroriente de la capital del estado, que cuenta con más de 6 mil socios, principalmente familias de ascendencia española.
Carlos Diaz Cid, también hijo del primer presidente fundador del equipo Puebla FC, recuerda orgulloso el aporte de su padre por más de doce años al futbol poblano, lo cual se reconoció a nivel internacional.
“El 8 de octubre de 1975, Pelé, el futbolista más famoso, estuvo en Puebla y pasó un día completo con don Joaquín. Después de compartir experiencias futbolísticas en el estadio Cuauhtémoc, el astro se fue y al día siguiente, don Juaco se fue para siempre”.
Legado español
Basta recorrer las calles de la angelópolis para constatar el legado español. Desde cualquier punto quedan a la vista fachadas de lo que fueron tocinerías, molinos de trigo que operaron no solo desde el virreinato hasta finales del siglo XX. Uno de los molinos más grandes fue transformado en la primera fábrica textil La Constancia Mexicana, fundada por Esteban de Antuñano, convirtiéndose en la primera planta automatizada de América Latina.
Uno de los corredores de fábricas textiles más representativos en Puebla está ubicado en la 10 Poniente, en el Centro Histórico, donde se alojaron diferentes plantas dedicadas a la producción de telas e hilos desde La Blanca, La Viga, La Perla, fábricas como El Esfuerzo, La Poblana, La María y San Alfonso, que ahora se conoce como Casa del Abue; además del Antiguo Paseo de San Francisco, donde se instaló la primera colonia industrial de Puebla que comprendió diversas fábricas textiles, terreno del que se afirma, era propietario García de Aguilar, soldado de Hernán Cortés y uno de los 34 colonos de origen español que fundaron la ciudad de Puebla.
Como antaño, Puebla hoy se caracteriza por el comercio, con negocios emblemáticos con tiendas de ropa y casimires como la Nueva España o Almacenes Rodríguez.
Comparten Puebla y España comercio de 400 mdd
Puebla y España comparten un comercio exterior cercano a los 400 millones de dólares, con registro de 193 empresas con capital ibérico asentadas en territorio estatal.
Fimas españolas mantienen actividad en sectores económicos referentes, como el automotriz, moldes y troqueles, textil y confección, entre otros, de acuerdo con la Secretaría de Economía del estado.
Después de Alemania y Estados Unidos, España es el tercer país inversor en el estado con 2 mil 193 millones de dólares en los últimos 20 años. Entre 2019 a septiembre de este 2020, la inversión extranjera directa de origen español representó 222.2 millones de dólares, según datos de la Secretaría de Economía del gobierno federal.
Tradición y religión
El 12 de octubre, dedicado a la Virgen del Pilar, considerado como la fiesta nacional de España, es el día en que las familias de dicho país que residen en Puebla se reúnen en las instalaciones del Parque España, para convivir y rememorar tradiciones.
Manuel Domínguez Gabián, empresario y consejero de residentes del consulado de España, contó que la presencia de españoles es representativa y el intercambio cultural y gastronómico con Puebla es inevitable.
Domínguez Gabián, originario de Ribadavia, llegó a México en 1966, con solo siete años de edad y permaneció por un largo periodo en la capital del país. Una oportunidad de trabajo le abrió puertas en Puebla, para administrar el motel Jacarandas, uno de los primeros negocios de este giro que abrieron en la capital del estado.
Domínguez Gabián, también presidente de la Asociación Poblana de Hoteles y Moteles, relató que la comunidad empresarial española se reúne de manera frecuente para fomentar la cultura de negocios.
Uno de los asuntos que la comunidad ibérica está por retomar es la Cámara Española de Comercio, que en Puebla quedó sin operar desde hace dos años, con el objetivo de fomentar negocios.
CINIA, empresa con principios españoles
Una de las empresas más representativas en Puebla ligada al aporte de la comunidad leonesa es Cinia, dedicada a dar trabajo a jóvenes con alguna discapacidad.
El empresario Antonino Fernández Rodríguez y su esposa Cinia González Diez, ambos nacidos en León, España, encontraron en Puebla la tierra idónea para concebir en febrero de 2005 este proyecto social, pionero en América Latina, enfocado a la producción de textiles, proveeduría de servicios de limpieza, jardinería, consultoría y ahora una nueva línea de automoción.
Fernando Diez Torres, director general de Cinia, relató que a 15 años de operaciones, la empresa logró consolidarse gracias a las manos y el aporte de 400 colaboradores, quienes, con discapacidades sensoriales, intelectuales y motrices, hacen de su trabajo un ejemplo e inspiración.
“La empresa inició con 23 jóvenes con discapacidad intelectual, quienes se convirtieron en los precursores de este proyecto de integración socio-laboral, que evolucionó”.
La empresa, además de proveer insumos y productos terminados para diferentes clientes en México, exporta el 30 por ciento de su producción a Estados Unidos, Noruega y España.
mpl