“La iluminación puede prevenir, pero empuja problema a otro lado”

Regiomontano radicado en Islandia, quien ha participado en proyectos en todo el mundo y que mañana expondrá en el Lit Fest 3.0, da su punto de vista sobre la relación entre seguridad e iluminación

Además del tema de iluminación, se deben atender problemáticas sociales, dijo. Archivo
César Cubero
Monterrey /

A los dos años de edad, Darío Núñez dejó su natal Monterrey para ir a vivir junto con su familia a la ciudad de Guadalajara; ahí se desarrolló, estudió arquitectura y luego comenzó una etapa de trotamundos como light designer.

Ahora, a sus 41 años, será parte de los expertos internacionales de la industria de la iluminación que participarán en el Lit Fest 3.0, mismo que contará con ponencias desde Suecia, Islandia (lugar donde radica junto con su esposa nacida en ese país), Estados Unidos y México.

Para el nacido el 10 de marzo de 1981, la situación que se vive de inseguridad en algunas ciudades se le asocia con el alumbrado público.

Sin embargo, enfatizó, el hecho de que se piense la noche de una forma preventiva no corrige el problema original.

“Hay dos corrientes dentro de la profesión: los que abogan que ‘más luz-más seguridad’, y los que piensan lo contrario, que dicen: ‘no va tanto por agregar más luz, porque estamos dañando el paisaje nocturno, sino en pensar cómo hacemos el diseño urbano en sí’, y pensado para la noche.
“Puedes alumbrar mejor pero hay cosas que ya son más intrínsecas, como la desigualdad social. Como solución inmediata, una buena iluminación puede prevenir, pero realmente lo que estás haciendo es empujar el problema hacia otro lado, como cuando uno empuja el polvo hacia las orillas, y va a salir por otro lado”, precisó.

Según el regio de nacimiento, quien estudió la maestría de Iluminación Arquitectónica en Alemania y ha trabajado en proyectos en Suecia, Singapur, Estonia, Canadá, entre otros países, en general, la cuestión está en qué tanto se le da la importancia a pensar el paisaje nocturno.

En ese aspecto, refirió, existe una misión que está más allá del yo, del ego, y dejó en claro que las cosas se pueden hacer bien sin ser necesariamente más caras.

“Todo el diseño, incluso el arquitectónico, tiene que ser pensado para quienes lo van a vivir; mucho se habla de este problema con arquitectos, que solo quieren expresar su propio ego, y lo mismo llega a pasar en la iluminación.
“Primero está el cliente, el usuario, luego la arquitectura, y la iluminación es complemento, sirve y está integrada dentro de la solución arquitectónica”, comentó.

La clave, precisó, es que algo esté bien iluminado, no más iluminado, dado que el poder del diseño lumínico está en mejorar la impresión y la experiencia.

Por ello, enfatizó, cobra vital importancia la forma de lo que hacen, porque en el cómo apliquen la luz será la manera de revelar la realidad existente.

“Las cosas están ahí aunque no las podamos ver, las cosas existen; hay una realidad, pero nosotros no estamos conectados con ella, es por medio de la luz que nosotros quitamos ese velo.
“Estás mostrando lo que está y tú le estás ayudando a que esa impresión sea mejor, y ahí es donde está el poder del diseño de la iluminación, el poder mejorar la impresión y la experiencia que uno tiene sobre cierta realidad ya dada”. 


LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.