Festejo acentúa desigualdades afirma consejera electoral

La presidenta de la Comisión de Igualdad de Género y No Discriminación en el Ietam señaló que la celebración visibiliza estereotipos y endosa a las mujeres el cuidado exclusivo de los hijos cuando debe ser una tarea de ambos padres

En México existe una cultura arraigada de que es solo la mujer quien tiene que cuidar a los hijos.

Cristina Gómez

La celebración del Día de la Madre, más allá de ser un reconocimiento para ellas, contribuye a fomentar las desigualdades que afectan a las mujeres, pero también a los hombres, afirmó la Consejera del Instituto Electoral de Tamaulipas (Ietam) Nohemí Argüello Sosa.

La presidenta de la Comisión de Igualdad de Género y No Discriminación, señaló que estos festejos visibilizan estereotipos y endosan a la madre el cuidado exclusivo de los hijos, cuando debe ser una tarea de ambos padres.

“Este tipo de festejos no favorecen la igualdad, debería haber un día de mamá y papá juntos para reconocer e ir transformando la cultura de que es a ella a quien le toca todo el cuidado de los hijos”.

Considera que se debe ir trabajando en eliminar todas estas prácticas que generan diferencias y en consecuencia desigualdades que se traducen en discriminación.

“Siempre es importante mantener este equilibrio en la pareja y cierta independencia. Se debe también reconocer a ambos, pues a los papás no los festejan igual y tienen toda la razón en quejarse, también son importantes”.

Señala que esta discriminación cultural que tenemos en México y en el mundo, donde se le da a la mamá un papel desproporcionado dentro de la familia y no hay un reconocimiento de la importancia de la participación del padre, debe cambiar.

“A él se le mantiene como la persona que se encarga del sustento de la familia y no aporta acompañamiento ni cuidados a sus hijos e hijas, esta división de tareas no es igualdad y más ahorita en estos tiempos que muchas madres también tienen un empleo fuera de casa y viene a transformarse en una doble carga porque es a ellas a quienes les toca cuidar a los hijos”.

Concluye que festejar el 10 de mayo con bombo y platillo, más que ser una ventaja se convierte en una desventaja, porque oficialmente se reconoce que es solo ella quien está al cuidado de los hijos y de la casa, cuando, reitera, debe ser una tarea compartida. “Genera una doble jornada y un agotamiento total”.


​CGCH

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