Los modelos síncronos y asíncronos en los procesos de enseñanza-aprendizaje de las escuelas llegaron durante la pandemia de covid-19 y se quedarán ante la transformación educativa que se está generando.
Gerardo Blanco Ramírez, egresado de la Licenciatura en Innovaciones Educativas de la Universidad de las Américas Puebla (Udlap) y actual director académico del Centro para la Educación Superior Internacional en Boston College, explicó que ya no es posible que los docentes se aferren a los modelos transicionales de educación.
“Se presentó un cambio de la calidad educativa en tiempos de pandemia y el Covid-19 sí transformó los sistemas educativos alrededor del mundo en todos los niveles. Estos cambios van a continuar y serán permanentes en la educación superior”, comentó.
El especialista en procesos educativos consideró que las transformaciones que se implementaron en los planteles en materia educativa continuarán una vez que termine la pandemia, entre ellos, los esquemas de trabajo.
Dentro de los esquemas educativos, el modelo síncrono consiste en que el proceso de enseñanza en línea incluye herramientas de comunicación en tiempo real como las video conferencias y los chats en vivo, con ello, las clases se llevan a cabo en un horario estipulado, se toma asistencia y se realizan dinámicas en las que se impulsa participación de los estudiantes guiados por el docente.
Por otra parte, el modelo asíncrono consiste en el desarrollo de actividades de aprendizaje por parte de los estudiantes, sin una interacción en tiempo real. En este modelo, los estudiantes trabaja con actividades que se pueden realizar a cualquier hora.
“Se venía hablando de los modelos síncronos y asíncronos de educación en línea, entonces en muchos sentidos estas conversaciones ya han estado con nosotros por muchos años, simplemente que lo que había ocurrido era que el cambio social a gran escala era muy difícil de llevar a cabo. La pandemia nos ha traído a que veamos que no es posible aferrarnos a las formas tradicionales de hacer las cosas y entonces, ante esto, tenemos que estar abiertos a la innovación”, destacó.
Señaló que los planteles educativos requieren que las nuevas modalidades educativas sean tomadas como un área de oportunidad y no como un reto o obstáculo por supera en próximos meses.
“Espero que veamos esto, no sólo como un reto, sino como una oportunidad para no desechar las prácticas más prometedoras que hemos estado llevando a cabo durante los últimos meses y que podamos seguir aprendiendo de éstas, aplicándolas cuando volvamos a la presencialidad. Debemos entender que la pandemia es una oportunidad, como un laboratorio natural para ir experimentando con estos diferentes enfoques”, explicó.
Por último, el egresado de la Udlap resaltó que la educación es clave para el desarrollo de un país porque permite que prevalezca el estado de derecho y garantiza la libertad de los ciudadanos. “La educación es importante si queremos que prevalezca el estado de derecho. Si queremos que nuestros ciudadanos vivan con excelente calidad de salud y excelente calidad de vida, la educación es fundamental”, expresó.
CHM