Tlaxcalantongo, referente histórico por magnicidio de Carranza

Una noche fría en una choza fue el escenario donde culminó la lucha armada con el asesinato del promulgador de la Constitución de 1917.

Mural en Tlaxcalantongo a Venustiano Carranza. (Andrés Lobato)

Jaime Zambrano

En una choza humilde de Tlaxcalantongo, en la Sierra Norte de Puebla, se define el futuro de México el 21 de mayo de 1920 con la muerte del presidente Venustiano Carranza, hecho que cierra el movimiento revolucionario para dar paso al Estado Revolucionario.

Javier Garcíadiego Dantán, presidente de la Academia Mexicana de la Historia, explica que tras el asesinato de Carranza, aunque existe una versión de que se suicidó, culmina el gobierno de élites y comienza el periodo de gobierno de las clases medias revolucionarias.

“En aquella choza humildísima, en ese pueblo perdido Tlaxcalantongo, al morir Carranza terminó una etapa de la Revolución Mexicana y dio inicio un nuevo Estado Revolucionario”, explicó.

Al impartir la conferencia virtual “Venustiano Carranza a 100 años de su asesinato”, el historiador explica que los personajes que se beneficiaron con la desaparición de Carranza fueron: Álvaro Obregón, Adolfo de la Huerta y Plutarco Elías Calles, Lázaro Cárdenas y Adolfo Ruiz Cortines. Los cinco fueron presidentes de México.

Fotografía de Venustiano Carranza. (Andrés Lobato)

Asesinato de Carranza, un asunto novelable

Tlaxcalantongo “no era un pueblo, ni una aldea, ni un lugar. Era una mala ranchería de 40 o 45 chozas cogidas entre la montaña, que se levantaba por la izquierda, y el borde del precipicio, que caía por la derecha”, describió el escritor y novelista, Martín Luis Guzmán.

En su obra “Ineluctable fin de Venustiano Carranza” de mediados del siglo pasado, el pionero de la novela revolucionaria, un género inspirado en las experiencias de la Revolución Mexicana de 1910, relata en voz de Luis Cabrera, secretario de Hacienda, quien acompañaba a Carranza, las condiciones en que estaba Tlaxcalantongo: 

“Ineluctable fin de Venustiano Carranza”
“Al llegar nos encontramos con que la mayor parte de las chozas estaban vacías y que casi todos los vecinos del pueblo se habían ausentado” - Martín Luis Guzmán.

Garcíadiego Dantán, miembro del Colegio Nacional, destacó que Carranza fue el último presidente de México asesinado en funciones

“Este es un deseo. En realidad, Venustiano Carranza fue el segundo presidente asesinado en el puesto, siete años después de Francisco I. Madero”.

El historiador destaca que el asesinato de Carranza fue, entre diferentes momentos de la Revolución Mexicana, un hecho literario, un asunto novelable, ante lo cual se generaron una gran cantidad de crónicas y memorias, testimonios. Entre las crónicas más famosas del asesinato de Carranza se encuentran las que escribió Francisco L. Urquizo, quien fue un militar, general revolucionario, escritor e historiador mexicano.

Aunque el novelista Martín Luis Guzmán no estuvo presente en Tlaxalantongo, en el asesinato de Carranza, su prosa es clave para entender el momento histórico, explicó Garcíadiego Dantán.

“Los relatos que más me gustan son los de Martín Luis Guzmán. Los textos de Francisco L. Urquizo son los más fidedignos y tienen el valor de que él sí estuvo al lado de Carranza; y la novela histórica de Fernando Benítez”, apuntó.

Las características de la Sierra Norte de Puebla, en particular, de Tlaxcalantongo, se colocan como clave para que el asesinato de Carranza pueda presentarse como una fuente de inspiración para una novela.

“La Sierra Norte de Puebla en época de lluvias, la noche en que murió Carranza fue oscura, noche de lobos”.

El historiador destaca que el presidente de México, Venustiano Carranza comienza una huida en 1920 con el Tesoro de la Nación; además, sus últimos días, se ven enmarcados por las traiciones, elementos que llaman la atención de los mexicanos y de quienes gustan de las novelas.

“La traición está desde el primer día de la huida, elementos que no se presentaron para ir en el tren presidencial. Deserciones en el trayecto y la traición final hecha por Rodolfo Herrero”, militar que nació en Zacatlán Puebla y quien está considerado como el asesino de Carranza. “Solo en la literatura de terror se pueden encontrar personajes como Rodolfo Herrero”.

Carranza rumbo a Tlaxcalantongo. (Andrés Lobato)

El ataque al convoy presidencial en Puebla

Tras estar presente en la ceremonia conmemorativa a la Batalla de Puebla de 1862, Venustiano Carranza acuerda con su equipo trasladar la sede de la presidencia de México a Veracruz, única opción que les quedaba ante las rebeliones que se presentaban en el sur y en el norte del país.


El 7 de mayo de 1920, el presidente  Venustiano Carranza abandona la Ciudad de México rumbo a Veracruz en el tren.

“Carranza organizó un convoy enorme para ir a Veracruz. Estaba convencido de que se trasladaba a Veracruz como gobierno completo. No quería dar la imagen de que estaba huyendo. Decidía conservar la presidencia y establecer una nueva sede del gobierno federal y para eso se lleva a los tres poderes y el tesoro nacional. Por su tamaño, el convoy era vulnerable y difícil de trasladar”, comentó García Diego.
El dato:
14 de mayo de 1820
El convoy presidencial es atacado en San Francisco Aljibes, Puebla y el presidente de México se convierte en un personaje que huye ante la imposibilidad de llegar a Veracruz para establecer su gobierno.
"En el ataque de Aljibes, la vía del ferrocarril fue levantada y ya no se podía llegar a Veracruz (...) Para colmo, el convoy que fue detenido ya no podía avanzar porque fue atacado por las fuerzas de Guadalupe Sánchez, el jefe de operaciones militares en Veracruz. En él confiaban para asentarse. La opción de instalarse en Veracruz tuvo que desecharse. No se podía instalar en Veracruz el gobierno teniendo en contra al jefe de las fuerzas militares. Hay quienes calculan que tenía 12 mil hombres y hay quienes dicen que eran 20 mil. Como sea, era una fuerza que acabaría con la fuerza de Carranza”, explicó el historiador.

Réplica de la choza donde murió Carranza en Tlaxcalantongo. (Andrés Lobato)

Los cambios de planes en San Francisco Aljibes, Puebla

En Aljibes, Puebla los planes de Venustiano Carranza cambian y comienza la fuga ante la imposibilidad de instalar su gobierno en Veracruz, con lo que, se dirige a la Sierra Norte de Puebla en busca de recibir apoyo.

“Ahora ya no es un presidente que traslade la capital sino uno en fuga. Buscaron salir de Aljibes, acercarse a la Sierra de Puebla e iniciar su internamiento con la confianza de que había dos hombres que conocían muy bien la geografía física y política: Luis Cabrera, nativo de Zacatlán; y luego su hermano, el gobernador de Puebla, Alfonso Cabrera, quien era médico. Otro hombre es Francisco de P. Mariel, quien había sido jefe de operaciones en la región y conocía los destacamentos militares”, apunta Garcíadiego Dantán.

Sin embargo, el camino de Carranza hacia la Sierra Norte fue lenta por las rancherías, “siempre con miedo” y, en algunas ocasiones atravesando comunidades de población indígena.

Material fotográfico y reliquias del museo en honor al constitucionalista. (Andrés Lobato)


El “escritorio presidencial” en Mazapiltepec

En su objetivo de llegar a Veracruz, el convoy presidencial encabezado por el presidente Venustiano Carranza fue atacado por los rebeldes en la zona que hoy se conoce como Mazapiltepec de Juárez, el 11 de mayo de 1920.

Fermín Galicia Carriedo, cronista de la demarcación ubicada en la zona central de Puebla, cerca de la estación del tren La Rinconada, comentó que el Tesoro de la Nación venía en el tren presidencial y existe la creencia que se perdió o fue enterrado en algún lugar de la región.

De forma adicional, una mesa y sillas que venían en el tren fueron rescatadas y ahora se encuentran en el Salón de Cabildo de de Mazapiltepec de Juárez. La tradición asegura que la mesa fue el escritorio de Venustiano Carranza; sin embargo, se desconoce la función que en realidad tenía.

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