Con 21 votos a favor y cuatro en contra, el Congreso de Hidalgo aprobó una reforma constitucional relacionada con el requisito de nacionalidad para quienes aspiren a ocupar la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La propuesta establece que las personas que busquen encabezar alguno de estos poderes ejecutivos no podrán contar con otra nacionalidad al momento de solicitar su candidatura. En caso de poseer una segunda nacionalidad, deberán renunciar a ella previamente.
Votos en contra
Durante la discusión en el Pleno se registraron cuatro votos en contra: dos correspondientes a diputados de Movimiento Ciudadano, uno del Partido Acción Nacional (PAN) y otro del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
La modificación forma parte de una reforma a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, orientada a establecer la nacionalidad única como requisito para ejercer la titularidad de los Poderes Ejecutivos Federal y de las entidades federativas.
El dictamen contempla además que quienes aspiren a estos cargos deberán ser ciudadanos mexicanos por nacimiento y encontrarse en pleno ejercicio de sus derechos, o bien acreditar ser hijos de padre o madre mexicanos.