Llegaron por separado, se abrazaron y se fueron cada quien por su lado. Andrés Manuel López Obrador y Cuauhtémoc Cárdenas tuvieron que viajar mil 500 kilómetros desde la Ciudad de México hasta Vícam en Sonora para reencontrarse.
Y ni así hubo un encuentro terso y mucho menos una reconciliación de por medio.
Cuauhtémoc Cárdenas fue el invitado especial a la ceremonia de petición de perdón al pueblo Yaqui en donde sí reconoció a López Obrador por emprender un proyecto de restitución de derechos agrarios y de agua para la tribu.
Pero también, no dejó pasar su oportunidad para pedirle que no haya impunidad en el asesinato de los defensores yaquis Luis Urbano y Tomás Rojo "los asesinos materiales e intelectuales deben recibir las sanciones que manda la ley".
Le dijo que es indispensable cancelar el acueducto Independencia que pasa por la región Yaqui y que fue construido por encima de disposiciones judiciales que lo impedían. Y además, le pidió que se sentara con los grupos antagónicos de la tribu para que resuelvan sus diferencias.
"Es muy importante que se haya decidido el plan de justicia y esto merece un reconocimiento general y una felicitación particular al Presidente de la República. Cabe recordar ciudadano Presidente que en el último medio siglo han anunciado un plan tras otro ninguno realizado y que sólo han significado frustración, engaño tras engaño para la tribu".
Terminando su discurso y como es costumbre, Cárdenas saludó al presídium y al Presidente le dio un apretón de manos, un medio abrazo y se acabó.
Así fue el encuentro de estos dos viejos conocidos que alguna vez lucharon desde la misma trinchera y que hoy únicamente los une el pasado perredista y los Lázaros, hijo de Cuauhtémoc y coordinador de asesores de López Obrador y el ex presidente, una de las figuras que más admira el tabasqueño.
El mensaje no hizo mella en el presidente
El abrazo fue pasajero en medio del polvoriento pueblo Yaqui. López Obrador se limitó al discurso que tenía preparado, no se salió del guion:
"Amigas, amigos, compañeras, compañeros, autoridades tradicionales de los pueblos yaquis, representantes de las distintas culturas etnias, indígenas de nuestro país. Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas".
Y esa fue la única alusión directa: un saludo.
Con el himno nacional terminó el evento y nuevamente, un medio abrazo y cada uno se retiró por su lado.
FS