El magistrado presidente del Tribunal Electoral, Gilberto de Guzmán Bátiz sostuvo que la elección judicial no significa un debilitamiento a la independencia de los jueces ni que quienes participan como candidatos estén representando a algún partido político.
Bátiz García, el primer presidente electoral por elección, como pocas veces, habló del tema que ha estado en el debate nacional los últimos meses sobre las reformas electorales y judiciales que impactan al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que él encabeza.
Al participar en el Foro Región Sur-Sureste Justicia electoral cercana: diálogos sobre nuestra democracia en el Centro Universitario de Exposiciones de la Universidad Autónoma de Campeche dijo que la elección judicial no puede ser tratada como una más, pues es distinta, pero defendió que no implica una afectación a la autonomía de los jueces.
"Las personas juzgadoras no competimos para representar plataformas partidistas, para prometer resultados o para expresar una agenda de carácter gubernamental, nuestra función es resolver conforme a derecho, es proteger los derechos, es garantizar la imparcialidad, sostener un equilibrio institucional y todo esto con el rigor técnico que requiere nuestra profesión.
"Democratizar la legitimidad de la justicia no debe significar el debilitamiento de su independencia, acercar el Poder Judicial a la ciudadanía no debe traducirse en partidización de una función jurisdiccional. La elección judicial requiere de una institución que sea capaz de cuidar, al mismo tiempo, el voto ciudadano y la autonomía de quienes estamos obligados a llevar a cabo esta función.
Por lo que consideró que en el debate sobre los cambios electorales que se está realizando debe considerar que el ajuste normativo no puede ser como en otras elecciones.
Al haber logrado el cargo a través de esa primera elección judicial y obtener la mayor votación al aparecer en los acordeones, el magistrado presidente insistió en que quienes participan deben priorizar más tener la integridad.
"La incorporación del voto popular a la elección de las personas juzgadoras fue la oportunidad de abrir una profunda discusión sobre legitimidad democrática, sobre independencia judicial, sobre solvencia técnica, sobre información ciudadana, pero sobre todo sobre la capacidad que tenemos de conservar la integridad electoral".