En Los Ángeles, donde los arrestos a manos de ICE se han triplicado en los últimos dos años y más de 16 mil mexicanos han sido deportados en el mismo periodo, los festejos patrios son motivo de celebración, en casa o en espacios públicos, algo que para algunos es un acto de libertad, pero para otros representa un riesgo.
Son más de 3.4 millones de personas de origen mexicano que viven en Los Ángeles, muchos de ellos ya nacieron en Estados Unidos pero son ciudadanos binacionales que no han perdido sus raíces y esa es razón suficiente para celebrar.
Mientras algunos se dan cita en el ayuntamiento de la ciudad de Los Ángeles donde autoridades organizaron una fiesta para celebrar la Independencia de México y la de Centroamérica que comparte el mismo día, hay quienes optan por no salir de casa para evitar ponerse en riesgo frente a la migra.
En las calles del centro de Los Ángeles ondean banderas de México pero también las banderas binacionales, la muestra del mosaico que se ha edificando en una ciudad con fuertes lazos latinos.
Del Grand Park al confinamiento: así se vive la identidad binacional
El ayuntamiento organizó una fiesta mexicana con el tradicional Grito de Independencia y un baile que reunió a más de 5 mil personas en el parque Grand.
Con la música de Los Ángeles Azules, los mexicanos radicados en esta ciudad del sur de California celebraron la Independencia de su país, en el que nacieron o del que conservan raíces.
María García vive en Los Ángeles desde hace 40 años y para ella, las redadas de ICE han convertido en prisioneros a quienes no tienen papeles.
"Yo creo que los que están legalmente se sientes libres, pero los que están indocumentados yo siento que están limitados porque se esconden para ir a trabajar o para sus compras o para la escuela por la situación de migración. Es una cárcel, como la canción de Los Tigres del Norte, que dice que estamos en una cárcel porque estamos prisioneros en un país que no es de nosotros".
"El sueño americano puede ser muy triste": el contraste entre el festejo y la clandestinidad
Marco García se casó hace dos años con una ciudadana americana de origen mexicano y para él, no hay como sentirse seguro en Estados Unidos, sentimiento que muchos de sus conocidos no pueden compartir.
"Mil veces preferí estar legalmente que estar corriendo. Es un peligro para mis paisanos o toda persona que venga de fuera, eso muy llegar aquí, aunque muchos decimos que es un sueño americano pero para otros puede que sea muy triste, el no tener cómo poder solventar tranquilo y realmente tener la libertad como lo tienen en otros países o en la tierra que viven, aquí es una cosa muy triste estar escondiéndonos".
Quien optaron por quedarse en casa no dejaron pasar desapercibida la conmemoración patria más importante para un mexicano, no importa si vive fuera de su país.
IOGE