Durante marzo de 2026, Hidalgo registró el mayor crecimiento anual de la actividad industrial del país al alcanzar una variación de 15.34 por ciento, desempeño que lo colocó por encima del resto de las entidades federativas y con una ventaja de 5.56 puntos porcentuales sobre el segundo lugar nacional.
El resultado proviene del análisis de la serie desestacionalizada del Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa (IMAIEF) y representa el crecimiento más alto observado en el país al comparar marzo de 2026 con el mismo mes del año anterior.
La distancia respecto del resto de las entidades confirma que no se trata únicamente de un liderazgo estadístico. Mientras Hidalgo avanzó 15.34 por ciento, Colima ocupó el segundo lugar con 9.78 por ciento, seguido de Nayarit con 6.49, Veracruz con 6.46 y Tabasco con 6.38 por ciento. Sólo cinco estados lograron incrementos superiores a seis por ciento, lo que coloca el desempeño hidalguense en una posición claramente diferenciada.
El comportamiento adquiere mayor relevancia al observar el contexto nacional. Mientras varias entidades mostraron avances moderados, otras continuaron registrando retrocesos importantes en su actividad industrial. La mayor caída anual correspondió a Quintana Roo, con una disminución de 32.03 por ciento, seguido de Morelos (-13.43), Guerrero (-12.55), Baja California Sur (-8.60) y Coahuila (-8.35 por ciento).
La comparación evidencia un escenario económico heterogéneo, donde el dinamismo industrial no se distribuye de manera uniforme entre las regiones del país. Mientras algunos estados mantienen una trayectoria de crecimiento, otros enfrentan contracciones que reflejan condiciones económicas distintas.
La serie histórica también permite una lectura más cuidadosa del desempeño de Hidalgo. Aunque encabezó la variación anual, el crecimiento no obedeció a un salto extraordinario entre febrero y marzo de 2026. En términos mensuales, la entidad registró una variación de -0.77 por ciento, lo que indica que el liderazgo nacional se explica por la comparación con marzo de 2025 y no por un incremento repentino durante el último mes.
Ese matiz resulta importante para interpretar correctamente la información. Analizar únicamente la variación mensual conduciría a una conclusión distinta. En cambio, la comparación anual muestra que la actividad industrial de Hidalgo mantiene un nivel significativamente superior al observado un año antes.
La evolución de los meses previos respalda esa lectura. La entidad había registrado incrementos anuales de 32.17 por ciento en noviembre de 2025, 17.83 por ciento en diciembre, 11.88 por ciento en enero de 2026 y 23.85 por ciento en febrero, lo que revela un periodo prolongado de crecimiento respecto a los mismos meses del año anterior.
Más allá del comportamiento mensual, la secuencia confirma que Hidalgo ha permanecido durante varios meses entre las entidades con mejor desempeño industrial del país.
El análisis de la información también muestra que las entidades con mayor crecimiento anual no necesariamente son las que presentan los índices industriales más elevados. El IMAIEF mide la evolución de la actividad industrial respecto a una base de referencia, por lo que el principal indicador para evaluar el dinamismo económico es la variación y no únicamente el nivel del índice.
Ése es uno de los hallazgos más relevantes de la base. Una entidad puede registrar un índice alto y, al mismo tiempo, mostrar una desaceleración respecto al año anterior. Del mismo modo, otra puede presentar un índice menor, pero experimentar una expansión significativamente mayor. Por ello, el comportamiento anual ofrece una visión más precisa de la evolución reciente de la actividad industrial.
El desempeño de Hidalgo adquiere especial importancia porque supera con amplitud al resto de las entidades en el principal indicador de crecimiento. La diferencia frente al segundo lugar nacional rebasa cinco puntos porcentuales y prácticamente duplica el avance observado en varios estados que integran el grupo de mayor crecimiento.
La información también confirma que el panorama industrial del país continúa mostrando fuertes contrastes regionales. Mientras una parte de las entidades mantiene tasas positivas, otra enfrenta caídas de distinta magnitud, reflejando que la recuperación económica avanza a velocidades diferentes según la estructura productiva de cada estado.