El Consejo General del Instituto Electoral del Estado de México aprobó un exhorto para que los partidos políticos, las autoridades estatales y municipales y todos los actores políticos, a conducirse con civilidad democrática durante el proceso electoral para la Elección renovación de las diputaciones y ayuntamientos, donde se respete la ley en toda su cabalidad para que la ciudadanía pueda acudir a las urnas de manera segura.
“Se exhorta a los partidos políticos acreditados ante el IEEM a difundir el presente acuerdo entre sus dirigencias, representaciones, militancia y personas simpatizantes, así como entre sus precandidaturas y candidaturas en las etapas correspondientes, a fin de promover una participación política pacífica y respetuosa de los derechos de las personas”.
También acordaron notificar a las 125 presidencias de los ayuntamientos de la entidad, para que en auxilio del Instituto lo hagan del conocimiento a las autoridades en materias de derechos humanos, seguridad pública, erradicación de la violencia en razón de género y protección civil de sus respectivos ámbitos de competencia.
Las y los representantes de los partidos políticos consideraron necesario este llamado e incluso pidieron más rigor, un decálogo para enumerar las acciones que no se pueden hacer y las sanciones a las cuales se harían sujetos, entre ellos que los gobiernos no se involucren y usen recursos públicos, materiales y humanos para abatir a la oposición.
También pidieron no satanizar a los partidos y darse cuenta que en muchos casos son las autoridades quienes tienen asolados a los partidos cuando son de otras siglas, que la autoridad electoral actúe ante las denuncias de ilegalidad, no haya guerra sucia y se de elementos a la población para votar.
Necesario el acuerdo
La consejera presidenta del IEEM, Amalia Pulido Gómez consideró oportuno este llamado para que las actividades se desarrollen con apego a la ley y se respeten los derechos de las personas y exista civilidad democrática.
“En los próximos meses seguramente habrá diferencias entre las fuerzas políticas, cuestionamientos a sus propuestas y debates sobre los problemas de nuestra entidad, y justamente eso es parte de una democracia, de un proceso electoral en el que se renovarán las diputaciones locales y los ayuntamientos”.
La ciudadanía, dijo, necesita conocer esas diferencias, pero también contar con los elementos para decidir a quién otorgar su voto. La civilidad democrática permite que esa discusión ocurra con libertad; implica reconocer el derecho de las demás personas a expresar sus diferencias y sus preferencias; hacer campaña y participar en los asuntos públicos, aun cuando existan diferencias entre sus posiciones políticas.
La crítica y el debate político, agregó, deben tener espacio, pero siempre con respeto a la dignidad y a los derechos de quienes intervienen.
El escrito también incluye a quienes compitan por la vía independiente y a las autoridades estatales y municipales; y se eliminen los obstáculos que enfrentan las mujeres para participar en política y las prácticas de discriminación.
“Como autoridad electoral nos corresponde actuar con legalidad e imparcialidad, dar certeza sobre cada etapa y atender los asuntos de nuestra competencia por las vías previstas en la norma, desde esa responsabilidad podemos convocar a quienes participan en la elección a cumplir las reglas y contribuir a su desarrollo pacífico” enfatizó la consejera.
EA