El gobierno de Jalisco ajustó a 10 la cifra de detenidos por los disturbios registrados durante la segunda marcha contra la mala calidad del agua en Guadalajara e identificó a cinco grupos, conformados incluso por niños, que protagonizaron actos vandálicos.
El secretario de Gobierno estatal, Salvador Zamora, detalló que entre los detenidos hay dos menores de 16 años y que las capturas están relacionadas con el lanzamiento de bombas molotov y petardos, daño a edificios públicos y robo de vehículo.
La movilización del domingo reunió a 9 mil 500 personas en el Centro Histórico de Guadalajara, donde hubo ataques al Congreso estatal, al edificio del Poder Judicial y al Palacio de Gobierno; sólo en esta última sede, los daños se estiman en 15 millones de pesos.
Entre los detenidos, además de los cinco que viajaban con bidones de gasolina en una camioneta robada, están Gael N, de 19 años, y Miguel N, de 16, señalados por hechos relacionados con el uso de barrenos y una falta administrativa, mientras que Alberto N, también de 16, que participó en los destrozos, fue canalizado a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.
Otras dos personas fueron entregadas por ciudadanos a policías municipales luego de lanzar petardos durante la movilización.
A su vez, el secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández, informó que las autoridades investigan la participación en los disturbios de gente procedente de otras entidades.
Según el balance oficial, durante la manifestación fueron identificados cinco grupos que participaron en hechos violentos, entre ellos el lanzamiento de bombas molotov y petardos, incendios en accesos del Congreso, destrucción de cámaras de videovigilancia y daño a edificios.
Las autoridades identificaron que el primer grupo usó playeras de equipos de futbol de Leones Negros; el segundo operó en la Plaza de la Liberación; el tercero actuó con el rostro cubierto y con pinzas tipo cizallas para cortar el alambrado de las vallas de seguridad; el cuarto estuvo conformado por niños y mujeres que lanzaron piedras contra el Palacio de Gobierno, y el quinto, integrado por jóvenes vestidos de negro, fue el responsable de las pintas y destrozos.
El saldo oficial de la trifulca fue de 15 policías con lesiones, intoxicación o quemaduras leves, además de seis civiles que requirieron atención médica.
El gobierno estatal solicitó a la ciudadanía proporcionar información que contribuya a identificar a los responsables de los ataques y garantizó que las investigaciones continuarán “sin criminalizar el derecho a la protesta pacífica”.
Sobre los daños al mobiliario, estimó en 15 millones de pesos los destrozos en Palacio de Gobierno; el recuento incluye 50 ventanas, cuatro marcos, 13 vitrales, siete candelabros, cinco cámaras de videovigilancia, tres puertas dobles, 18 vallas de seguridad y 19 lámparas de iluminación arquitectónica.
También sufrieron afectaciones las plazas de la Liberación y Guadalajara, la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, vehículos y al menos seis establecimientos del Centro Histórico.
Por separado, el gobernador Pablo Lemus, de Movimiento Ciudadano, achacó los desmanes del domingo a un “grupo de choque de 300 personas” y atribuyó esos actos a “intereses políticos”.