El director del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, Adrián Ruvalcaba, informó que cada uno de los cuatro candelabros instalados en la estación Hidalgo de la Línea 2 tuvo un costo de 56 mil pesos, como parte de los trabajos de remodelación realizados en este tramo de la red.
Durante el acto de la entrega de las estaciones Hidalgo y Bellas Artes, encabezada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, el funcionario explicó que, además de los candelabros, se colocaron faroles y luminarias con un costo de entre 3 mil y 4 mil pesos por unidad. Asimismo, precisó que los muros verdes instalados en algunas estaciones tuvieron un costo de 5 mil 600 pesos por metro cuadrado, monto que, aseguró, se encuentra por debajo de su valor comercial.
Brugada recordó que la remodelación de la Línea 2 representó una inversión total de 2 mil 200 millones de pesos, de los cuales mil 500 millones fueron aportados por el Gobierno federal.
Señaló que alrededor de dos terceras partes de los recursos se destinaron a labores de mantenimiento para garantizar la operación segura del sistema, mientras que el resto financió la modernización de las estaciones.
La mandataria capitalina subrayó que la intervención era indispensable debido a que la Línea 2 cuenta con más de cinco décadas de operación y transporta diariamente a más de un millón de usuarios. Añadió que uno de los principales retos fue ejecutar las obras con la menor afectación posible al servicio.
“Lo más importante fue realizar un mantenimiento integral sin interrumpir de manera significativa el funcionamiento del Metro. Esa experiencia será retomada para la próxima renovación de la Línea 3”, afirmó.
Brugada indicó que 65 por ciento de la inversión, equivalente a aproximadamente mil 430 millones de pesos, se destinó al mantenimiento de infraestructura, vías, instalaciones eléctricas e hidráulicas, así como al material rodante. El 35 por ciento restante, alrededor de 782 millones de pesos, financió la renovación integral de 16 estaciones.
Como parte de los trabajos, se recuperaron seis trenes, lo que permitió incrementar en 21% la flota en operación, al pasar de 28 a 34 convoyes, reduciendo así los tiempos de espera durante las horas de mayor demanda.
Las estaciones Bellas Artes, Hidalgo y Allende fueron objeto de una renovación integral que incluyó la instalación de más de mil luminarias, 202 cámaras de videovigilancia, renovación de pisos, muros, taquillas, torniquetes, pasillos y escaleras eléctricas, además de la colocación de guías podotáctiles para personas con discapacidad.
En Bellas Artes, la remodelación buscó extender al interior del Metro la identidad arquitectónica del recinto cultural homónimo mediante elementos decorativos inspirados en el Palacio de Bellas Artes. En Hidalgo se modernizaron los accesos, se rehabilitaron los pasillos y se incorporó un mural elaborado con fragmentos de color que representa el dinamismo de la capital.
Respecto a la polémica generada por la instalación de los candelabros, Clara Brugada sostuvo que los costos fueron revisados y aclarados, al tiempo que defendió la incorporación de elementos estéticos en las estaciones.
“La prioridad siempre fue garantizar un mejor servicio para los usuarios. No se realizaron gastos por encima de cualquier cotización razonable, pero también creemos que los espacios públicos deben ofrecer una experiencia digna y de calidad para millones de personas que utilizan diariamente el Metro”, señaló.
Adelantó que en los próximos días se dará a conocer el proyecto de rehabilitación de la Línea 3 del Metro, el cual, dijo, retomará el modelo aplicado en la Línea 2 con el propósito de reducir al mínimo las afectaciones para los usuarios durante la ejecución de las obras.
CHZ